Sin disparos entre los tres palos y en medio de un tedio poco digerible, el Club Brujas belga y el Juventus italiano firmaron un empate aburrido sin goles (0-0), insuficiente para encarrilar la clasificación de ambos hacia la siguiente fase de la Liga de Campeones.

Con tres puntos, tanto el conjunto italiano como el belga tenían casi asegurada su presencia, como mínimo, en los dieciseisavos de final. Incluso podrían servir a ambos para mantener sus opciones de terminar entre los ocho primeros y acceder directamente a los octavos.

El empate no resolvía casi nada. No era una desgracia, pero tampoco el paraíso. Y, sobre todo, durante toda la primera parte, el Juventus y el Club Brujas parecieron firmar un pacto de «no agresión», en el que parecía prohibido generar ocasiones para aburrir al público que acudió al Jan Breyden Stadion de Brujas con ganas de encontrarse con un espectáculo digno de la Liga de Campeones.
Los datos de los 45 minutos iniciales fueron demoledores: un tiro por bando y ni siquiera entre los tres palos. Por el Club Brujas, Ferrán Jutglà, a los dos minutos. Su intento, desde fuera del área, no vio portería; y por el Juventus, Douglas Luiz, al filo del descanso, cuando apuntó más hacia el banderín de córner que hacia la portería de Simon Mignolet.
Y enmedio, un sopor total en el que el Juventus dominó la posesión y tuvo bastante más control del partido que su rival. Sin embargo, el equipo de Thiago Motta no supo qué hacer con el balón frente a un pelotón de jugadores bien ordenados y preparados para salir en una contra certera que nunca llegó.
Motta, que apostó por Nico González otra vez como falso nueve, con Timothy Weah, Teun Koopmeiner y Samuel Mbangula por detrás, no consiguió la conexión de ninguno. La calidad del cuarteto atacante, renacido el pasado fin de semana para superar al Milan (2-0), no salió a relucir en una primera parte para el olvido.
El paso por vestuarios provocó una leve reacción en ambos equipos, que dejaron atrás su racanería y adelantaron líneas para intentar ir a por la victoria y dejar encarrilada su clasificación.










