Redacción deportes, 17 abr (EFE).- Con un tanto de Dominic Solanke desde el punto de penalti, el Tottenham superó 0-1 al Eintracht y alcanzó las semifinales de la Liga Europa para mantener con vida su ilusión de ganar un título para maquillar una temporada hasta el momento decepcionante.
El equipo dirigido por Ange Postecoglou tendrá una oportunidad única para plantarse en la final de San Mamés del 21 de mayo y pelear por su cuarto título europeo (antes ganó la Recopa en 1963 y la Copa de la UEFA en 1972 y 1984).
Pero, sobre todo, podrá seguir en la pelea para conseguir algo de valor tras caer en todas las competiciones antes de tiempo y vagar hundido en la tabla de la Premier League. Su rival, el último escalón antes de pelear por un título, será el Lazio o el Bodö/Glimt, que aún se disputan en la prórroga el otro puesto de la semifinal.
No fue un camino de rosas para el conjunto londinense, que traía del choque de ida un empate (1-1) complicado para superar en el global de la eliminatoria al Eintracht. Con el público alemán en contra y en una caldera, consiguió salir adelante gracias a un penalti que transformó al filo del descanso Solanke.
Durante el resto de la primera parte, ambos equipos dispusieron de oportunidades para adelantarse en el marcador. Sólo Solanke dio en la diana, pero para el Eintracht pudo celebrar un gol a los veinte minutos Hugo Ekitike, que se encontró con una aparición providencial de Micky van de Ben cuando se disponía a rematar completamente solo ante Guglielmo Vicario.










