El Cádiz logró un triunfo para la esperanza ante el Getafe (1-0), que le da vida para aferrarse al milagro y seguir manteniendo vivo el sueño de una salvación de la que se han colocado a 5 puntos cuando sólo le restan por disputar 9, aunque el Rayo y el Celta, los rivales que le anteceden, aún tienen que jugar sus partidos de esta jornada.

El conjunto entrenado por el argentino Mauricio Pellegrino marcó al transformar Rubén Alcaraz (m.34) un penalti cometido por el defensa togolés Djené Dakonam sobre Chris Ramos, en un encuentro que tuvo un tiempo para cada equipo, con una gran superioridad y numerosas llegadas locales en la primera parte y la tardía reacción de los visitantes en la segunda.

Con 1-0 en el electrónico, el susto para los cadistas llegó a los 75 minutos, cuando Juanmi Latasa, que había entrado en la segunda mitad, recogió un rechace a tiro del inglés Mason Greenwood y batió al argentino Conan Ledesma, aunque el gol fue anulado por fuera de juego del futbolista azulón.
En la primera parte, el Cádiz comenzó mandando en el partido con un ambiente enrarecido y gritos desde la grada en contra de la gestión del presidente, Manuel Vizcaíno. Un tiro desde fuera del área de Roger Martí que se marchó alto fue el primer acercamiento de los locales (m.12).
El equipo amarillo insistió, sabedor de que la distancia respecto a los puestos de salvación es elevada y de que sólo le valía el triunfo. Así, Roger volvió a tener una ocasión mucho más clara al internarse en el área y chutar raso, pero el guardameta visitante David Soria detuvo el balón (m.19).
El fútbol vertiginoso de los pupilos del argentino Mauricio Pellegrino empezó a causar problemas al conjunto dirigido por el valenciano Pepe Bordalás, blando en defensa y más relajado de lo habitual en este primer periodo.
Al filo de la primera media hora, Chris Ramos, que hizo un gran partido en su pelea incesante con la zaga getafense, le pegó con fuerza a la pelota y de nuevo Soria impidió el gol local.
Un manotazo del togolés Djené Ortega sobre la cara de Ramos en el área visitante fue sancionado con penalti, que transformó Rubén Alcaraz a los 34 minutos para alimentar la esperanza de los gaditanos.










