El técnico español José Luis Mendilibar hizo historia y llevó al Olympiacos a su primera final continental tras volver a imponerse (2-0) este jueves al Aston Villa del también español Unai Emery, al que ya derrotó en la ida por 2-4, en el choque de vuelta de las semifinales de la Liga Conferencia.

Una clasificación incomprensible sin la actuación del delantero marroquí Ayoub El Kaabi, que tras firmar tres goles la pasada semana pasada en Birmingham, no desaprovechó la primera ocasión que dispuso para adelantar a los diez minutos de juego (1-0) al conjunto griego en el marcador.

Todo un mazazo para el Aston Villa que a diferencia de lo ocurrido en el partido de ida, donde sufrió lo indecible ante la presión elevada del Olympiacos, se mostró mucho más cómodo en la salida del balón.
De hecho, el conjunto inglés, que buscaba regresar a una final continental 42 años después de coronarse campeón de Europa ante el Bayern de Múnich en Rotterdam, fue el primero en llegar con peligro. Pero el remate de cabeza de Ollie Watkins a los cinco minutos de juego se estrelló en el cuerpo del central portugués David Carmo que volvió a hacer gala de su sentido de la anticipación.
Quien no falló fue El Kaabi, que en el primer balón que tocó puso en ventaja el equipo de El Pireo tras remachar a las redes un centro del lateral español Joaquín Marín ‘Quini’, exjugador del Granada.
Un gol que obligaba a las de Unai Emery a tener que marcar tres tantos para forzar una prórroga, que se antojaba más que complicada ante la falta de pegada del equipo inglés, que pese a buscar el área rival apenas fue capaz de generar claras ocasiones de gol.
Y cuando lo logró los jugadores del Aston Villa se toparon con el portero local Konstantinos Tzolakis como ocurrió en el tiempo de prolongación en un remate desde la frontal del área del jamaicano Leon Bailey que el cancerbero heleno solventó con una gran intervención.
Una circunstancia que no impidió al equipo inglés seguir buscando el área rival en la segunda mitad, aunque con el mismo resultado que en el primer tiempo, ya que los ‘villanos’, pese al empeño de Watkins, nunca dieron la sensación de poner en duda la clasificación para la final del Olympiacos.










