El Borussia Dortmund cayó en su visita al Unión Berlín en la Bundesliga (2-1), con el brasileño Yan Couto en la defensa amarilla.
Salían los de Nuri Sahin con la única novedad en el once de Max Beier, en sustitución del extremo alemán, el gran protagonista de la goleada propinada el martes al Celtic en Liga de Campeones, y lo acusaron en exceso ante un motivado rival.
El equipo entrenado por el danés Bo Svensson, el técnico que, al mando del Mainz, frustró de manera trágica para los ‘borussers’ la última ocasión en que estos tuvieron a tiro la gran competición del fútbol alemán, planteó una maraña estratégica que maniató desde el principio a los hombres clave del técnico turco y que, además, les permitía salir al contraataque.
Un zurdazo del joven lateral izquierdo Tom Rothe, exjugador del Dortmund e inconmensurable durante todo el choque, desde fuera del área y un balón rematado de cabeza por el punta Benedict Hollerbach a punto estuvieron de adelantar ya en el inicio al conjunto de la capital germana.
No se sentía a gusto el subcampeón de Europa, lento en la circulación y espeso en la búsqueda de pases. Hasta los 19 minutos no tuvo su primer acercamiento, con un disparo desde fuera del área de Yan Couto que atrapó sin dificultad el meta danés Rönnow.
Los malos augurios se materializaron a los 23 minutos, cuando Hollerbach encaró a Schlotterbeck tras recibir un larguísimo pase desde campo propio y fue derribado por el defensa dentro del área. El central Kevin Vogt sería el encargado de poner por delante en el marcador a ‘Die Eisernen’.
La frustración iba en aumento en la escuadra visitante, con Serhou Guirassy como la cara más visible (no le llegaba ningún balón). Su primera intervención con peligro fue desviar un tiro de Emre Can que casi iguala el marcador.
Al filo del descanso llegó el colapso para los de Sahin. Un córner servido desde la derecha fue despejado por Schlotterbeck a la corona del área y ahí, sin contemplaciones, firmó un zapatazo el belga Vertessen ante el que no pudo reaccionar Kobel.
Como la semana anterior ante el Bochum, el Borussia afrontó un déficit de dos tantos, pero, a diferencia de lo ocurrido en el Signal Iduna Park, este sábado no pudo darle la vuelta.
Y eso que el paso por los vestuarios abrió otro escenario en el duelo. El choque perdió la espesura de la primera mitad y se abocó a un continuo ida y vuelta, lo que necesitaba el Dortmund para conectarse y que fue aceptado por el Unión, con un sucesivo intercambio de ocasiones.










