El Betis ganó 2-1 al Celta en el Villamarín, en la apertura de la trigésima primera jornada de LaLiga, un triunfo con el que rompe una racha de cuatro derrotas seguidas y se reengancha a la lucha por Europa al recuperar la séptima plaza, a expensas de lo que haga el Valencia en Pamplona, mientras que los vigueses siguen muy cerca del peligro.

Tras una primera parte muy equilibrada y con muy pocas ocasiones en ambas áreas, el Betis jugó una buena segunda mitad en la que salió mandón, dominó el juego y fue más certero en ataque hasta que el canterano Juan Miranda, a los 50 minutos, abrió el marcador. Luego, el francés Nabil Fekir hizo el 2-0 con un gran gol y el noruego Strand Larsen acortó distancias en la prolongación, sin tiempo para más.

Betis y Celta se jugaban mucho por distintos objetivos. Era casi una final, sobre todo para los gallegos en su lucha por alejarse del descenso, con el Cádiz persiguiéndole y a 3 puntos, pero también para el conjunto verdiblanco, octavo a 2 puntos del Valencia, en sus aspiraciones de clasificarse por cuarta temporada seguida para una competición europea.
El técnico chileno Manuel Pellegrini cambió a sus dos laterales, con la entrada de Bellerín y Miranda por Ruibal y el brasileño Abner, y reforzó su medio campo con el estadounidense Johnny Cardoso junto al argentino Guido Rodríguez, lo que dejó en la suplencia a Fekir, titular en las últimas jornadas, pero con un bajo tono físico tras su lesión.
En el Celta, Claudio Giráldez, invicto con un 1-2 en el Sánchez-Pizjuán y un 0-0 en casa con el Rayo desde que relevó al destituido Rafa Benítez, apostó como novedades respecto al último partido por el medio brasileño Jalison, retrasado a la zaga en lugar del sueco Starfelt, y Manquillo de central por Manu Sánchez, pues Óscar Mingueza jugó de carrilero.
El Betis salió con ímpetu, con más dominio pero sin ocasiones ante un Celta que trató de presionar arriba, sin éxito en el primer cuarto de hora pese a la jerarquía de Jalison para salir desde atrás y la movilidad de Jonathan Bamba. A los 14 minutos, el marfileño le dio un buen pase al noruego Larsen, pero su tiro cruzado lo despejó el luso Rui Silva.
Los sevillanos, con su ‘cerebro’ Isco Alarcón más desconectado que otras veces y jugadores creativos como Fornals o Ayoze muy desdibujados, intentaron imponerse siempre, aunque les faltó claridad y verticalidad en ataque para poner en apuros a la ordenada defensa de los célticos, que avisaron de nuevo en el 24 con un cabezazo alto de Larsen.
Cinco minutos después llegó la primera opción más o menos con peligro de los béticos, al cabecear desviado el argentino Pezzella un córner, mientras que el Celta siguió a lo suyo, sin prisas, queriendo ganar protagonismo y mirando al área local, como en un remate en el área de Hugo Álvarez, a la salida de un saque de esquina, que bloqueó Miranda.










