La Real Sociedad se impuso por 2-1 al RCD Espanyol en un partido gris de los de Imanol Alguacil en el que una sutil vaselina de Brais Méndez al final del encuentro hace que los suyos sigan vivos en la carrera europea.

No pudo comenzar mejor el encuentro para la Real Sociedad, y es que 41 segundos les bastaron para anotar el primer gol de la noche. Centro de Sergio Gómez desde el flanco izquierdo, resbalón de Leandro Cabrera y remate de Sheraldo Becker a bocajarro, regalo inmejorable el día de su cumpleaños.

Con viento de cola desde bien temprano, la Real Sociedad buscó ampliar la renta, primero con Martín Zubimendi de cabeza en un córner y luego otra vez Becker, aunque sin suerte.
Es entonces cuando llegó la ocasión más clara de la primera parte, con un Luka Sucic maradoniano que llegó a dejar atrás hasta a cinco contrincantes para plantarse solo ante un Joan García que se vistió de largo como los porteros de balonmano para sacar una pierna milagrosa.
Pudo igualar la contienda el conjunto perico gracias a un Aritz Elustondo que midió mal en un balón largo rival y que permitió a Roberto Fernández encarar portería rival, aunque un atento Jon Mikel Aramburu reculó para desbaratar el contraataque visitante.
Al regreso de los vestuarios, Nayef Aguerd puso en bandeja al Espanyol la igualada con un penalti claro sobre un Javi Puado que luego convirtió la pena máxima.
No pasó gran cosa tras el tanto catalán, ya que el Espanyol cerró bien filas atrás y la Real no supo cómo meterle mano. De hecho, las ocasiones para ambos equipos llegaron a cuenta gotas.










