El Milan reaccionó a tiempo este martes ante el Slovan Bratislava (2-3) con dos goles en apenas 3 minutos, a cargo del portugués Rafael Leao y el inglés Tammy Abraham que permiten a los italianos acercarse a la pelea por los puestos de clasificación directa a los octavos de final de esta Liga de Campeones.

Se atascó el Milan ante el colista de esta reformada ‘Champions’. No solo es que no pudiera hacer peligro con facilidad, es que hubo tramos del duelo en el que sufrió más de lo esperado. Mucho más de lo que debería un equipo que hace solo unas semanas conquistó con autoridad el Santiago Bernabéu. Un equipo capaz de lo mejor y lo peor. Irregular como pocos.
Tenían los ‘rossoneri’ un caramelo delante. El Slovan solo había marcado 2 goles y había encajado 15 en las primeras 4 jornadas. Por eso Fonseca dejó en el banquillo a Leao. Notó la ausencia de su estrella, a la que tuvo que acudir en el descanso. También se notó la de Álvaro Morata, que estaba cumpliendo sanción. Fue un Milan desmejorado.
Tuvo un inicio extraño el partido. Tenía el dominio el combinado italiano, pero era completamente estéril. Mucho centro lateral, demasiado. Y muy poca claridad. Chukwueze no estuvo fino por banda y Okafor, en el otro perfil, casi inédito.
De hecho, el primer susto del partido lo dio un Slovan que parecía mucho mejor equipo que uno que no ha estsrenado el casillero de puntos. Formó una contra veloz y Strelec consiguió regatear a Maignan. Con todo de cara, el delantero definió con confianza. Pero en su camino se cruzó la intensidad de Pavlovic para evitar el tanto con una segada salvadora.
Se creció el Slovan, pero no tardó en darse de bruces con la realidad. Porque en un intento de construcción de la jugada cometió el primer error del partido. Robó Abraham, se dio un lujazo con un caño y cedió en profundidad para Pulisic. El estadounidense, de lo mejor de la temporada milanista no falló. Suma ya 8 goles y 5 asistencias.
El gol permitió al Milan relajarse. En exceso, de hecho. Porque no pasaron ni 3 minutos antes de que encajara. De un error de los locales a uno de los visitantes. Sacó un saque de esquina Pulisic y la contra fue letal. Casi desnudo el Milan para defender en esta jugada. Solo Reijnders, que no quiso cruzarse para evitar la expulsión. Barseghyan picó por encima de Maignan para firmar un golazo.










