Una doblete de la estelar Dudinha en la prórroga salvó este miércoles en Bogotá a la selección brasileña ante Camerún en su noche más larga del Mundial Femenino Sub-20 de Colombia, en la que se impuso por 3-1 en octavos de final y espera rival entre Corea del Norte y Austria.

En un partido difícil en el estadio El Campín de Bogotá, ante cerca de 3.000 personas, las Leonas Indomables se pusieron en ventaja con un tanto de la volante Naomi Eto y la Verdeamarela igualó con una anotación de penalti de Priscila. Luego Dudinha, atacante de 19 años, desequilibró la balanza en la prórroga con su doblete.

El juego estuvo marcado por el juego fuerte y las africanas sorprendieron a sus rivales, que hoy tuvieron muchas dificultades para crear oportunidades y no encontraron su mejor fútbol en una jornada que se les alargó más de lo esperado, pero que pudieron sacar adelante gracias al talento de sus individualidades.
Una vez la jueza italiana Maria Sole Ferrieri pitó, las suramericanas empezaron a ejercer una presión exhaustiva para robar el balón en el campo de las camerunesas, que trataron de apelar a la velocidad Mana Lamine y Camilla Daha para acercarse la portería de Rillary.
Sin embargo, la Canarinha perdió esa intensidad y las africanas empezaron a tomar el control bajo el liderazgo de la talentosa Eto.
Al 22 llegó el 0-1 en una buena jugada en la que la delantera Nina Ngueleu recibió de espaldas, se giró y mandó un centro para Eto, que sacó un remate que se estrelló en una rival pero volvió a recibir el balón para mandarlo al fondo de la portería de Rillary, que ya estaba vencida.
La validez de la jugada estuvo en suspense por varios minutos ya que la jueza Ferrieri había pitado una supuesta falta de una Ngueleu sobre una defensora rival, pero tras mirar el sistema de revisión de video (FSV, por sus siglas en inglés) decidió validarlo porque consideró que no hubo infracción.
El empate llegó pronto. La goleadora Natália Vendito recibió un pase filtrado de Ana Guimarães en el área y fue derribada por la lateral izquierda Bernardette Ngaseh Mbele. Las camerunesas pidieron el FSV por una supuesta mano en la jugada previa y la árbitra desestimó, tras revisar el video, esa solicitud.
Por eso Priscila tomó el balón y de penalti igualó el partido al minuto 35 con un remate rastrero que la portera Cathy Biya no pudo detener.
Eso no le quitó impulso a las camerunesas, que antes del descanso casi retoman la ventaja al aprovechar un error de Rillary, que salió mal y dejó el balón para Ngueleu, que lanzó un remate que le permitió a la portera redimirse con un manotazo.










