El Shakhtar Donetsk consiguió su primera victoria en la Liga de Campeones tras remontar y vencer por 3-1 al AEK de Atenas. El conjunto ucraniano cambió el rumbo del encuentro con dos goles en los últimos diez minutos. El brasileño Pedrinho empató desde el punto de penalti antes del descanso, mientras que el brasileño Vinícius Tobías y el venezolano Mendoza completaron la remontada en la recta final.
Un primer tiempo de máxima intensidad
El himno de la Champions League volvió a sonar en Stamford Bridge, escenario elegido para el encuentro. El Shakhtar Donetsk, obligado a buscar una sede alternativa por la guerra en Ucrania, afrontó un compromiso exigente ante un rival que comenzó con mucha energía. Aunque el Chelsea no disputaba el partido, las gradas presentaron un ambiente destacado, impulsado especialmente por los aficionados griegos.
El AEK de Atenas avisó desde los primeros minutos. El camerunés Moukoudi conectó un cabezazo que golpeó el poste cuando apenas habían transcurrido dos minutos. Sin embargo, el equipo ucraniano reaccionó después de las indicaciones de su entrenador, Arda Turan. Además, las incursiones por la banda derecha de el brasileño Alisson comenzaron a generar dificultades para la defensa visitante.
Pese a esa mejoría, el conjunto ateniense encontró el primer gol en el minuto 28. Lovro Majer culminó una buena acción de Pilios por el costado izquierdo y aprovechó las dudas defensivas del Shakhtar Donetsk para establecer el 0-1.
La respuesta local llegó apenas seis minutos después. Tras una revisión del VAR, el árbitro señaló un penalti sobre Alisson. El brasileño Pedrinho asumió la responsabilidad y convirtió la pena máxima en el minuto 34 para devolver la igualdad al marcador.
A partir de entonces, ambos equipos protagonizaron un intercambio constante de ataques. Las ocasiones aparecieron en las dos áreas y el encuentro ganó intensidad. No obstante, el ritmo cambió radicalmente después del descanso.
Dos golpes que decidieron el partido
La segunda mitad presentó un escenario mucho más cerrado. Tanto el Shakhtar Donetsk como el AEK de Atenas tuvieron dificultades para encontrar espacios y generar oportunidades claras. Con el empate todavía vigente, el partido parecía encaminarse hacia un reparto de puntos.
Sin embargo, una incidencia relacionada con una sustitución dejó al equipo griego con diez futbolistas sobre el terreno de juego. El contratiempo resultó decisivo en un momento en el que cualquier detalle podía inclinar la balanza. El Shakhtar Donetsk aprovechó esa circunstancia para aumentar la presión ofensiva.
En el minuto 80, el brasileño Vinícius Tobías rompió la igualdad con un potente disparo lateral con el empeine. Su remate sorprendió a la defensa ateniense y permitió al conjunto ucraniano ponerse por delante por primera vez en el encuentro.
Seis minutos después llegó la sentencia. El venezolano Mendoza trazó una diagonal y conectó un disparo preciso hacia la escuadra del palo largo. El tanto, anotado en el minuto 86, confirmó el 3-1 y supuso su segundo gol en esta edición de la Champions League.
La victoria premió la capacidad de reacción del Shakhtar Donetsk, que supo sobreponerse al tanto inicial de su rival. Además, el equipo ucraniano encontró soluciones ofensivas cuando el encuentro parecía bloqueado. Por su parte, el AEK de Atenas pagó caro su falta de contundencia defensiva y la inferioridad numérica en los minutos decisivos.
El resultado deja una imagen clara de un partido con dos caras. La primera mitad ofreció ritmo, ocasiones y cuatro momentos decisivos entre goles y respuestas inmediatas. En cambio, la segunda parecía destinada al empate hasta que los tantos de Tobías y Mendoza inclinaron definitivamente el duelo.
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