Rearmarse para la Liga de Campeones. Eso hizo el Atlético de Madrid con su victoria ante el Athletic Club (3-2), en un partido que remontó en la segunda mitad.
Atlético de Madrid vence al Bilbao
Lo hizo con dos acciones estelares de Barrios que concluyeron en los goles de Griezmann y Sorloth. El noruego anotó también el tercero de su equipo, en el minuto 92.

Barrios, novedad en el Metropolitano después de su larga lesión, protagonizó también una noticia nefasta para los suyos. En el minuto 57 volvió a lesionarse. Sintió un pinchazo en la parte posterior del muslo izquierdo y se sentó en el verde. Simeone no se lo podía creer y tiró su chaqueta al suelo de rabia. Giuliano le preguntó qué le pasaba. Cardoso le sustituyó un minuto después. Barrios se fue andando, pero preocupado. Todo, a cuatro días del enfrentamiento de la Copa de Europa.

Aparentemente superado el disgusto de la final de Copa y con siete derrotas en el saco en los últimos ocho encuentros, afrontó el Atlético el partido ya con menos rotaciones, con un once muy parecido al que se enfrentará al Arsenal el próximo miércoles, en la ida de las semifinales de la Liga de campeones.
Un equipo que intentaría romper una dinámica negativa, no por lo que había en juego, con el cuarto puesto de LaLiga prácticamente asegurado, sino para generar buenas sensaciones con vistas al decisivo combate ante el conjunto londinense. No hay mejor vitamina para encarar una eliminatoria de ese calibre que venir de una victoria.
Tampoco se jugaba nada o casi nada el Athletic. La escuadra de Ernesto Valverde poco tiene que decir ya en el final de un curso que firmará como mediocre, aunque aún mantiene esperanzas de llegar a jugar algún torneo europeo el próximo año.
Por eso, desde el primer minuto se apreció la falta de tensión en ambos conjuntos en el césped del Metropolitano. Al duelo le faltaba electricidad. También en la grada, donde la afición rojiblanca no concedía demasiada trascendencia a lo que estaba viendo.










