El Nápoles arrolló este viernes al Cremonese (4-0) y truncó las esperanzas de que el Inter de Milan festeje esta jornada la consecución matemática del ‘Scudetto’, en un partido con cuatro goleadores distintos y un dominio constante ante un Cremonese completamente superado, que marca la zona de puestos de descenso.

Nápoles gana e Inter debe esperar
Era una jornada en la que el Nápoles y el Milan, segundo y tercero, podían servir en bandeja el ‘Scudetto’ al Inter de Milan, que roza su vigésimo primer título de liga, a nueve puntos del conjunto partenopeo y con un encuentro menos, con cuatro restantes. Pero el vigente campeón rompió las matemáticas para esta jornada y obligó a los ‘nerazzurri’ a esperar una semana más.

Salió embalado el equipo de Antonio Conte, con McTominay y De Bruyne motivados. El escocés, líder del equipo napolitano, tuvo la primera clara en el minuto uno. Falló, pero tan solo dos minutos después abrió el marcador con un disparo ajustado al palo desde la frontal del área tras una asistencia del belga. En los primeros siete minutos, el escocés tuvo cuatro ocasiones claras.
El segundo del Nápoles llegó en el minuto 45 a cargo del danés Rasmus Hojlund, con mucha fortuna después de que rebotara en un defensa y se desviara directo a la red. Tres minutos después, ya en el descuento de la primera parte, De Bruyne se sumó a la fiesta. Trece tiros en el los primeros cuarenta y cinco minutos, frente a cero del equipo lombardo.










