El Bayern Múnich firmó una contundente victoria por 6-1 ante el Magdeburgo este miércoles y avanzó a los octavos de final de la Copa de Alemania. El conjunto bávaro resolvió la eliminatoria con una exhibición ofensiva, pese a reservar a Harry Kane, quien estrenó su Balón de Oro desde el banquillo. La decisión también apunta al clásico del sábado contra el Borussia Dortmund.
Olise marca el camino del Bayern
El equipo de Múnich comenzó con autoridad, con Tom Bischof como organizador en el centro del campo. Además, Michael Olise y Lennart Karl alternaron posiciones ofensivas, mientras Ismael Saibari ocupó el puesto de delantero centro.
El primer gol llegó en el minuto 10. Olise aprovechó un pase corto de Saibari y definió a puerta vacía ante la salida del guardameta Dominik Reimann. La acción nació de un pase entre líneas de Karl, que dejó al atacante en una posición favorable dentro del área.
Sin embargo, el Magdeburgo encontró una respuesta cinco minutos después. Mateusz Zukowski disparó desde fuera del área y el balón desvió su trayectoria tras golpear en Hiroki Ito. El guardameta Jonas Urbig quedó descolocado y no pudo evitar el empate.
La reacción del Bayern Múnich fue inmediata. En el minuto 21, Saibari recibió un excelente pase de Olise y superó al portero con una vaselina. Así, el equipo local recuperó la ventaja antes del descanso y confirmó su superioridad ofensiva.
Un segundo tiempo demoledor
Tras la reanudación, el conjunto bávaro aceleró y amplió la diferencia desde el punto de penalti. Olise transformó la pena máxima en el minuto 50 y firmó su segundo tanto de la noche. El tercer gol del equipo terminó de inclinar una eliminatoria que ya dominaba con claridad.
El cuarto llegó en el minuto 70, cuando Alphonso Davies apareció sobre la línea de meta para rematar un centro de Karl. Apenas tres minutos después, Nathaniel Brown aprovechó una asistencia corta de Davies y estableció el 5-1.
El Bayern Múnich todavía tuvo tiempo para completar la goleada. En el minuto 93, el joven David Santos conectó un disparo desde fuera del área y estableció el definitivo 6-1. El equipo confirmó así su clasificación sin necesitar la participación de Kane.
La victoria llegó en una jornada marcada por varias ausencias importantes. Joshua Kimmich no estuvo disponible tras la muerte de su padre, mientras que Luis Díaz y Manuel Neuer causaron baja por lesión. Además, Vincent Kompany no pudo dirigir desde el banquillo debido a una enfermedad, por lo que su segundo, Aaron Danks, asumió sus funciones.
Con este resultado, el Bayern Múnich continúa su camino en la Copa de Alemania y afrontará el próximo compromiso con la confianza reforzada. La atención se centra ahora en el duelo del sábado ante el Borussia Dortmund, una cita de máxima exigencia para el equipo bávaro.










