Luego de ser una de las sensaciones del mercado en Brasil, el holandés Memphis Depay da de qué hablar y no por su rendimiento deportivo.
La justicia en Mónaco, determinó condenar a cuatro meses de cárcel al extremo de 30 años luego de haber incumplido las normas de tránsito.
En este paraíso europeo, el tribunal de justicia determinó que Depay condujo bajo los efectos del alcohol.
El delantero de Corinthians, podrá no tener que pasar su condena en un centro carcelario si cumple con ciertas normas.
Con pasado en Atlético de Madrid, Barcelona, entre otros, Depay fue declarado culpable de conducir un Rolls-Royce luego de tomar alcohol.
Además de ser considerada una conducción arriesgada, por las sustancias que tenía en su cuerpo, también la velocidad fue otro factor para ser condenado.
Para la justicia en Mónaco, estas infracciones tienen consecuencias en el decomiso del auto y suspensión de la licencia.
Sumado a esto, la condena de cuatro meses de cárcel será lo que tendrá que pagar Depay por sus actos.
Según las autoridades encargadas del caso, el holandés dio positivo con «1,01 mg por litro de aire espirado».
Estas pruebas hechas al futbolista se dieron luego de que saliera de dos discotecas a altas horas de la noche.
Con los estudios hechos, Depay fue encontrado con dos gramos de alcohol por cada litro de sangre en su cuerpo.
El análisis se llevó a cabo a las 5.30 a.m. por las calles del principado de Mónaco con el jugador como involucrado.
Memphis Depay y su posición sobre la condena
En Mónaco el castigo que recibe Depay es llamado “prisión suspendida” dando posibilidades al condenado de apelar la decisión.
Además de lo dispuesto como castigo anteriormente, el jugador debe pagar un valor monetario.
Casi diez mil euros será lo que Memphis Depay deberá hacer llegar a las arcas que las autoridades dispongan.
Con la prohibición para el holandés de conducir el Mónaco por dos años, se espera que la decisión sea apelada.
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