El delantero portugués Gonçalo Ramos se vistió de héroe en el Parque de los Príncipes.
Lo hizo al anotar, en el tiempo añadido, el gol de la victoria para el Paris Saint-Germain (1-0) ante un combativo OGC Niza.
El tanto, que llegó en el minuto 94, fue especialmente significativo, ya que coincidió con el partido número 100 de Ramos con la camiseta parisina.
El PSG, que el próximo martes recibirá al Bayern Múnich en la Liga de Campeones, sufrió más de lo esperado.
Esto, ante un Niza muy ordenado que llegaba con una racha de cuatro triunfos consecutivos.
La sequía y la agonía
El conjunto de Luis Enrique mostró una versión «espesa» que reflejaba su bajo rendimiento reciente en la Ligue 1.
Allí solo había ganado uno de sus últimos cuatro encuentros (0-3 vs. Brest), cosechando empates ante Lille, Estrasburgo y Lorient.
El Niza, con un gran despliegue defensivo, neutralizó los ataques del campeón, a pesar de que el PSG dominó la posesión.
Los intentos de Bradley Barcola, Achraf Hakimi, João Neves y Vitinha no lograron superar al meta Yehvann Diouf.
El equipo también notó la ausencia del lesionado Désiré Doué.
El impacto inmediato de los revulsivos
Luis Enrique, buscando desatascar el encuentro, realizó cambios ofensivos en el minuto 72.
Ingresaron Ousmane Dembélé y el protagonista de la jornada, Gonçalo Ramos, en lugar de Senny Mayulu.
La entrada del portugués fue decisiva. En su primera ocasión, al minuto 80, Ramos estrelló un balón en el palo.
Finalmente, en la última acción del partido, un preciso centro al área del georgiano Kvicha Kvaratskhelia fue rematado de cabeza por él.
Así, Gonçalo Ramos estuvo desatando la euforia y sellando el 1-0.
Esta agónica victoria no solo le dio al PSG los tres puntos, sino que también salvó su liderato en la Ligue 1.
Se distancia ligeramente de sus perseguidores más cercanos: Mónaco, Marsella, Estrasburgo, Lyon y Lens.














