Wolverhampton Wanderers ha ejecutado un despido fulminante en la Premier League.
Lo ha hecho, anunciando este domingo la destitución de su entrenador, Vitor Pereira, en un movimiento que subraya la profunda crisis deportiva del club.
Lo más sorprendente: la decisión llega apenas seis semanas después de que la directiva extendiera el contrato del técnico portugués por tres temporadas más.
La goleada por 3-0 sufrida ayer ante el Fulham FC en la décima jornada fue la gota que colmó el vaso para los Wolves.
Un panorama desalentador para el muy latino Wolverhampton
Actualmente, el club se encuentra colista de la tabla de la Premier League, con solo dos puntos cosechados de 30 posibles.
Y está sin conocer la victoria en lo que va de campaña 2025/2026. Esta pésima racha ha dejado al equipo a ocho puntos de la ansiada permanencia.
Pereira, quien llegó a Molineux en diciembre de 2024 y logró salvar al equipo con solvencia la temporada pasada, no pudo replicar el éxito en el nuevo curso.
«Los resultados y las actuaciones no son aceptables y, por lo tanto, un cambio en la dirección del equipo era necesario», justificó la entidad de West Midlands.
Lo hizo en un comunicado oficial, que llega tras la goleada 3-0 sufrida ante el Fulham en Londres.
La directiva asume que la pobre planificación deportiva ha sido un factor clave.
Muchas salidas clave, fichajes sin experiencia en Premier
Durante el verano, el club se desprendió de jugadores cruciales: Matheus Cunha fue traspasado al Manchester United y Rayan Ait-Nouri al Manchester City.
También el capitán Nélson Semedo se marchó libre.
Este desmantelamiento de la plantilla, sumado a la racha de dos empates y ocho derrotas, ha dejado a los Wolves al borde del precipicio.
La búsqueda de un nuevo técnico es urgente para evitar el descenso.
La esperanza, que un nuevo líder pueda revertir la inercia negativa y sacar al club del fondo de la clasificación de la Premier League.
















