París Saint-Germain (PSG) logró una victoria agónica y fundamental (2-3) en su complicada visita al Olympique Lyonnais.
Mantiene así el liderato de la Liga francesa bajo la presión del Marsella y el Lens.
A pesar de las numerosas bajas importantes, las dudas en defensa y el reciente revés ante el Bayern Múnich.
El equipo de Luis Enrique Martínez demostró una pegada esencial en ataque para sumar tres puntos vitales.
João Neves, héroe inesperado
Cuando el empate a dos parecía inevitable e incluso después de la expulsión de Tagliafico, emergió la figura del centrocampista portugués João Neves.
El jugador, de apenas 171 centímetros, se elevó en el área para rematar un saque de esquina en el minuto 94, desatando la euforia de Luis Enrique.
Este gol subraya la capacidad del PSG para ganar partidos incluso cuando no exhibe su mejor nivel, un rasgo fundamental de un campeón.
Concesiones defensivas y sobreesfuerzos goleadores
El encuentro evidenció las persistentes lagunas defensivas y desajustes del PSG esta temporada.
El equipo se adelantó dos veces en el marcador, primero con un potente derechazo de Zaire Emery y luego con un gol sencillo de Kvarataskhelia.
En ambos casos, tras recuperar balones en campo contrario por la buena presión de Vitinha.
Sin embargo, el Lyon igualó el marcador rápidamente en ambas ocasiones.
Moreira anotó el 1-1 cuatro minutos después del primer gol, y Maitland-Niles restableció la igualada a 2-2 al inicio de la segunda parte.
En este caso, aprovechando la falta de rigor y colocación en la zaga parisina.
Este patrón obliga al PSG a realizar sobreesfuerzos goleadores para tapar sus concesiones.
La victoria, la primera en las últimas tres jornadas, confirma que el PSG se encuentra en un proceso de reconstrucción.
Aún se percibe lejos del equipo que dominó Europa en la segunda mitad de la temporada anterior.
Pero, con la capacidad de seguir ganando y liderando la clasificación, todo es más factible.
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