El arquero internacional paraguayo, Carlos Coronel, que se desvinculó de los New York Red Bulls, en la MLS, tomará camino al Brasileirao y no jugará para Orlando City.
Cuando todo parecía apalabrado para que el guaraní de 28 años reemplazara al inca Pedro Gallese, en La Florida, la aparición del Sao Paulo ha cambiado las cosas…
Carlos Coronel se decanta por el Sao Paulo del argentino Hernán Crespo
De acuerdo con la información del periodista canarinho, André Hernan, Coronel se decantó ayer por la opción del gigante brasilero.
Dirigido por el DT argentino, Hernán Crespo, Sao Paulo tiene como arquero de primera elección a Rafael, pero Coronel ahora le dará profundidad y competencia.
Como agente libre, además de la propuesta de Orlando City, fue buscado por clubes árabes, pero la posibilidad del Sao Paulo y el Brasileirao, pudo más.
Gran regularidad bajo palos en Nueva York
Durante las últimas 4 campañas, el arquero paraguayo, que también tiene nacionalidad de Brasil, no ha bajado de 30 encuentros como inicialista en los NYRB.
En 2025, promedió 6.46 goles evitados por partido y 3.3 paradas realizadas, con una valoración global de 7.05 de performance, en la liga estadounidense.
Un habitual, además, en la selección de Paraguay, fue inicialista en seis partidos de las Eliminatorias Conmebol al Mundial 2026, al que ha clasificado con su país.
La apuesta de Coronel por llegar al Sao Paulo implica una gran oportunidad, así como un riesgo deportivo.
Si se asegura regularidad en Brasil, su puesto en la lista final de Paraguay, para la Copa del Mundo 2026, estará fuera de toda duda.
Sin embargo, en caso de no tener continuidad, podría quedarse fuera de la cita mundialista, dada la competencia que existe en el equipo nacional.
Gatito Fernández, de Cerro Porteño; Orlando Gill, de Independiente de Avellaneda; y Juan Espíndola, de Newells Old Boys, son sus competidores actuales.
Lo cierto, a estas alturas, es que Carlos Coronel apuesta fuerte, e irá a la liga más competitiva de América, tras dejar huella en la Major League Soccer.















