La lesión del Balón de Oro Ousmane Dembélé parecía otro contratiempo más para el Paris Saint-Germain, pero terminó siendo el detonante de una remontada clave ante el AS Monaco (2-3) en la ida de la eliminatoria de Liga de Campeones.
Balogun golpea primero
El conjunto del Principado sorprendió desde el inicio en el estadio Louis II. El estadounidense Folarin Balogun abrió el marcador antes de cumplirse el primer minuto y amplió la ventaja en el 18, aprovechando los espacios y la fragilidad defensiva parisina.
El PSG, dominador territorial pero sin profundidad, vivió momentos de angustia. En el minuto 22, Vitinha falló un penalti que detuvo el guardameta suizo Philipp Köhn, tras una falta cometida por el belga Wout Faes sobre el georgiano Khvicha Kvaratskhelia.
La lesión de Dembélé y el punto de inflexión
El panorama empeoró cuando Dembélé tuvo que abandonar el campo en el minuto 27 por lesión. Sin embargo, su sustituto, el joven Désiré Doué, cambió por completo el rumbo del encuentro.
En su primer contacto con el balón, Doué recortó distancias en el 29 tras asistencia de Barcola, devolviendo la fe a los de Luis Enrique. El gol desestabilizó al Mónaco y antes del descanso el marroquí Achraf Hakimi firmó el empate culminando otra acción del joven talento francés.
Superioridad tras la roja y sentencia de Doué
Nada más iniciarse la segunda mitad, el ruso Aleksandr Golovin dejó a los locales con diez por una dura entrada sobre Vitinha. Con superioridad numérica, el PSG inclinó definitivamente el partido a su favor.
La remontada la culminó de nuevo Doué en el minuto 67, firmando un doblete que deja al campeón de Europa en una posición muy favorable de cara al partido de vuelta en el Parque de los Príncipes.
Lo que comenzó como una noche de pesadilla para el PSG terminó convertido en un ejercicio de carácter y reacción, con el joven Doué como protagonista inesperado.
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