A cien días del inicio del Mundial 2026, la selección de United States men’s national soccer team encara la recta decisiva bajo la dirección de Mauricio Pochettino, con la presión de responder como anfitriona tras no clasificarse a Rusia 2018 y caer en octavos en Catar 2022.
El técnico argentino, en el cargo desde septiembre de 2024, ha sido ambicioso: asegura que el “éxito” sería ganar el Mundial, aunque insiste en avanzar paso a paso.
Un grupo exigente y cuentas pendientes
Estados Unidos quedó encuadrado en el Grupo D junto a Australia, Paraguay y el ganador de la repesca europea entre Turquía, Eslovaquia, Kosovo y Rumanía.
El debut será ante Paraguay en el SoFi Stadium de Los Ángeles, un escenario emblemático para arrancar una Copa del Mundo en casa.
El arranque del ciclo Pochettino no fue sencillo. En 2025, el equipo cayó en semifinales de la Liga de Naciones de la Concacaf ante Panamá y perdió la final de la Copa Oro frente a México, ambos torneos disputados con aspiraciones de título. Además, una derrota 0-2 ante Corea del Sur en septiembre encendió las alarmas.
Cambio de rumbo
Desde entonces, la dinámica cambió. El combinado estadounidense está invicto en sus últimos cinco partidos, con cuatro victorias: 2-0 ante Japón, 2-1 frente a Paraguay y Australia —sus rivales mundialistas— y un contundente 5-1 sobre Uruguay.
Con la mira puesta en llegar en ritmo competitivo, Pochettino programó cuatro amistosos de alto nivel: en marzo ante Bélgica y Portugal, y en mayo y junio contra Senegal y Alemania.
Pulisic y una base mixta entre Europa y MLS
El gran referente es Christian Pulisic, figura del AC Milan, siempre titular cuando las lesiones lo respetan.
A su alrededor se consolidan nombres con recorrido europeo como Weston McKennie y Tyler Adams, junto a jóvenes talentos de la MLS como Sebastian Berhalter y Diego Luna, ambos del Real Salt Lake.
En ataque, el gol recae en Folarin Balogun del AS Monaco FC y Haji Wright, del Coventry inglés, con la competencia interna de Ricardo Pepi, del PSV. En defensa destaca la polivalencia de Alex Freeman, reciente fichaje del Villarreal, autor de un doblete en el último amistoso ante Uruguay.
La obligación de competir en casa
Estados Unidos afronta este Mundial con la necesidad de consolidar su crecimiento futbolístico y aprovechar la localía. Tras el tropiezo de 2018 y la eliminación temprana de 2022, el objetivo mínimo será superar la fase de grupos y recuperar protagonismo internacional.
Con cuatro amistosos por delante, Pochettino busca una fórmula definitiva que permita a las Barras y las Estrellas competir sin complejos en el torneo más ambicioso de su historia.
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