Estados Unidos volvió a quedar en el centro de la polémica antes del Mundial 2026, luego de que Andrew Giuliani, director del equipo de trabajo de la Casa Blanca para el torneo, defendiera el veto migratorio contra el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien no podrá hacer historia como el primer juez de Somalia en dirigir una Copa del Mundo
Giuliani aseguró que existió una “razón de peso” para impedir la entrada del árbitro, aunque evitó revelar detalles del caso por motivos de seguridad. El funcionario dijo que habló con autoridades de Seguridad Nacional y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, CBP, que le habrían confirmado una base sólida para declarar inadmisible al juez mundialista
Tensión migratoria antes del Mundial
El somalí Omar Abdulkadir Artan llegó al aeropuerto internacional de Miami el 6 de junio procedente de Estambul, pero fue retenido y posteriormente se le negó el ingreso a Estados Unidos por supuestos problemas en el proceso de verificación de antecedentes. La decisión lo deja fuera del Mundial 2026, pese a que autoridades somalíes aseguran que tenía visa estadounidense vigente
El caso golpea fuerte al arbitraje africano, porque el somalí Omar Abdulkadir Artan venía de ser elegido árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol, CAF. Su presencia en el Mundial estaba cargada de simbolismo para Somalia, un país incluido en la lista de restricciones migratorias impulsadas por el Gobierno de Donald Trump
Irán jugará bajo vigilancia especial
La selección de Irán también quedó bajo la lupa por el proceso de visas para el Mundial. Giuliani afirmó que los 31 jugadores iraníes podrán entrar a Estados Unidos para competir, incluyendo los 26 convocados y cinco posibles sustitutos, pero confirmó que algunos integrantes de la delegación no viajarán por razones que calificó como bien fundadas
El equipo iraní tendrá su campamento base en Tijuana y viajará a Los Ángeles antes de su debut ante Nueva Zelanda, en medio de un operativo especial que busca permitir la competencia deportiva sin dejar de lado las exigencias de seguridad nacional de Estados Unidos. La Casa Blanca insiste en que Irán tendrá condiciones para jugar, pero no acceso total para todos los miembros de su delegación
Redacción Latingoles
























