«No hay un segundo paso, si no damos el primero», advirtió este sábado la seleccionadora brasileña, sub-20, Rosana Augusto, para significar que sus pupilas van partido a partido en el Mundial femenino que se disputa en Colombia.
No obstante, admitió que le entusiasma la idea de protagonizar una final sudamericana si Brasil y Colombia ganan este domingo sus partidos la fase de cuartos de final.
«Sin duda, es lo que la gente espera y lo que nosotros esperamos. Colombia es la selección de la casa y tenemos admiración por el pueblo colombiano por todo lo que han hecho por nosotros, lo que nos han apoyado», expresó Augusto antes del último entrenamiento con miras al partido contra Corea del Norte en la ciudad de Medellín.
La entrenadora, de 39 años, dijo que espera que Brasil «consiga colocar todas sus ideas, cada estrategia en práctica y que salga victoriosa en cada juego».
Admitió que el equipo de Corea del Norte, actual campeón asiático, es uno de los favoritos.
Augusto, leyenda del fútbol brasileño e integrante de esa generación que junto a Marta y Cristiane dejó huella, dijo que su rival de este domingo es un equipo «muy fuerte», cuyas jugadoras se han entrenado durante mucho tiempo y por eso muestra «muchos movimientos sincronizados».










