La despedida de Didier Deschamps al frente de la selección francesa estuvo marcada por la emoción y una reacción memorable ante Inglaterra, aunque el 4-6 en el partido por el tercer puesto del Mundial 2026 impidió que el técnico cerrara con una victoria sus 14 años al mando de ‘Les Bleus’.

«Hemos llegado a esta etapa final y puedo decir que es lo más bonito que he vivido. Empecé en 2012 y pudimos enfrentarnos a todos esos rivales; estoy muy orgulloso de todo el personal», afirmó el técnico en la rueda de prensa posterior al partido, donde reconoció haber recibido mensajes emotivos de personas muy cercanas.

En el primer tiempo, Inglaterra construyó un 4-0 al descanso que descolocó al técnico francés, quien admitió que sus jugadores no habían digerido aún la eliminación ante España en semifinales.
No conseguimos el resultado que queríamos. Como Kylian (Mbappé) dijo, no habíamos digerido la derrota contra España, y debí haber elegido mejor para este partido», señaló el seleccionador galó, que optó por rotar el once e incluyó jugadores con escasos minutos en el torneo. “Es difícil chasquear los dedos y ponerse al más alto nivel en un abrir y cerrar de ojos”, agregó.
La segunda mitad fue, en palabras del propio Deschamps, «mucho más acorde a las capacidades de la selección durante todo el torneo». ‘Les Bleus’ marcaron cuatro goles, con Kylian Mbappé como líder visible, para estar a un gol del empate antes de que un penalti de Bukayo Saka (m.87) alargara la cuenta y el tanto de Jude Bellingham en el tiempo añadido sentenciara la derrota francesa, tras el cuarto de Francia en las botas de Usmaine Dembelé.
“Me alteré un poco y, por supuesto, por orgullo y personalidad, estuvimos intentando remontar esa montaña», explicó el timonel. «Que la selección haya reaccionado de esa manera, y que casi lo consiguieran, habría sido algo maravilloso”, dijo.










