El uruguayo Guillermo Almada se mostró muy disgustado en la sala de prensa del Carlos Tartiere tras caer en el último minuto ante el Atlético de Madrid porque, según el técnico azul, sus jugadores «hicieron méritos para ganar y perder así duele».
«Hay que levantarse y ser fuerte, no hay más. Este deporte es injusto y hoy se volvió a demostrar. No puedo reprochar nada a los jugadores porque en varios lapsos del partido superamos a un rival muy poderoso», explicó el preparador oviedista.
Almada lamentó que «el único disparo a puerta del Atlético de Madrid en todo el partido» fuese el 0-1 de Julián Álvarez y defendió que durante varios lapsos del encuentro «el Oviedo fue superior a un rival muy poderoso».










