La selección peruana disputará las próximas eliminatorias para el Mundial de 2030 en Lima y en las regiones andinas de Cusco y Puno. El presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Agustín Lozano, aseguró que la elección de las tres sedes fue acordada con el cuerpo técnico encabezado por el brasileño Mano Menezes.
Cinco estadios para tres sedes
En Lima, la Bicolor podrá utilizar los estadios Nacional y Monumental. El plan también contempla el Inca Garcilaso de la Vega, en Cusco, así como los escenarios de la Universidad Nacional del Altiplano y de Juliaca, ubicados en la región de Puno.
La decisión permitirá que Perú juegue partidos a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar en Cusco y por encima de los 3.800 metros en Puno. Lozano sostuvo que estas sedes serán presentadas ante la Conmebol y la FIFA como parte del proyecto para alcanzar la clasificación al Mundial de 2030.
Menezes impulsa el plan de altura
Menezes había anticipado en abril que la selección combinaría sus encuentros en Lima con una sede situada en la altura andina. Antes del anuncio definitivo, el entrenador visitó el estadio de la Universidad Nacional del Altiplano acompañado por el gerente general de la FPF, Jean Ferrari.
Perú no disputa una Copa del Mundo desde Rusia 2018 y ha iniciado un proceso de renovación generacional bajo la conducción de Menezes. La utilización de varias sedes forma parte del plan estratégico diseñado por la federación para regresar al torneo mundialista en 2030.