El técnico argentino de Inter Miami, Gerardo “Tata” Martino, criticó las trabas de la MLS porque son un gran obstáculo para que se haga realidad la traida de Neymar al Inter Miami.
Se conoció que la estrella brasileña compró una casa en Miami y su permanencia en el club Al-Hilal, del fútbol saudita, no se ve muy clara para el año entrante, pero la normatividad salarial de la MLS complica las cosas.
Neymar está ganando alrededor de 80 millones de euros al año en Al-Hilal, y eso es mucho más allá de lo que la MLS puede cubrir, incluso con la «regla del jugador franquicia». Esa regla, que se empezó a aplicar en 2007, hizo posible que David Beckham jugara para Los Ángeles Galaxy, dando a cada equipo la capacidad de inscribir hasta tres jugadores fuera del límite salarial. El objetivo es atraer grandes nombres para potenciar la liga sin reventar los presupuestos de los equipos.
En el caso de Neymar se trata de cortar un salario que es alto para una cifra que cualquier estrella de su calibre apenas miraría. No se trata solo de quererlo, se trata de sacrificio. Martino incluso mencionó a Luis Suárez como ejemplo, quien aceptó un gran recorte salarial para jugar en los Estados Unidos, pero ¿Neymar haría lo mismo?
La regla técnicamente permite que Neymar sea uno de esos tres jugadores que están por fuera del límite salarial, pero ¿puede un equipo de la MLS pagar un jugador que gana 80 millones de euros al año?. Neymar tendrá que decidir si acepta una reducción considerable de sus ingresos o sigue jugando donde el dinero no es un problema.
La MLS se adapta al sistema deportivo norteamericano, el enfoque no es solo en el rendimiento individual sino en el colectivo y, sobre todo, en el dinero. El límite salarial y las reglas no son sólo aspectos burocráticos. Existen para mantener a los equipos compitiendo en equilibrio, creando una liga justa y emocionante para los fanáticos, sin la extravagancia que vemos en Europa o en el mundo árabe.