Una de chilena de Diego García en el minuto 92 que se convirtió en un gol en propia meta de David Soria permitió al Leganés imponerse al Getafe (1-0) y adjudicarse el denominado ‘Derbi del sur de Madrid’, único que se ha jugado en todas las categorías del fútbol español y que, por lo demás, ofreció muy poco espectáculo este domingo.

Fue una edición pasada por agua en la que la lluvia constante, no copiosa pero sí pegajosa y a ratos racheada, cayó como un velo sobre Butarque para deslucir aún más un enfrentamiento que ya de por sí apuntaba a poco vistoso. Porque en el fútbol una cosa es la rivalidad y otra bien distinta la necesidad.

Y lo segundo generó respeto y miedo a que un gol del contrario fuese suficiente para renunciar a los tres puntos. Entre eso y que ninguno de los dos conjuntos sobre el césped se caracteriza por sus alegrías ofensivas, pues son los dos menos prolíficos de Primera solo por detrás de un Valladolid que es colista, simplemente se cumplió lo que se esperaba.
Ya se intuía en la primera parte, en la que estuvieron algo mejor los visitantes, pero en la que no hubo ni un solo tiro a puerta. Por su parte, los locales lo fiaron todo a balones largos para que intentara pelearlos Miguel de la Fuente, abandonado en una ingrata tarea a la que al menos le puso empeño. Aún así fueron capaces de tener la oportunidad más clara, un remate de cabeza de Sergio González a la salida de un córner que se fue desviado tras tocar en Diego Rico, poco antes de que un aficionado tuviera que ser atendido en la grada por un desmayo.
Nada se alteró a la salida de los vestuarios. No se fue la lluvia y se mantuvo el conformismo en los dos contendientes hasta que el Getafe movió primero ficha dando entrada a Luis Milla y a Juanmi y el Leganés más tarde introduciendo en el campo a Juan Cruz y a Diego García, a estos dos últimos después de un tiro raso de Dani Raba que pasó cerca del palo.










