La Selección Argentina cerró la fase de grupos del Mundial 2026 con autoridad, pero sin perder la calma. El equipo de Lionel Scaloni venció 1-3 a Jordania, ganó el Grupo J y terminó con puntaje perfecto, una señal potente antes de entrar en la segunda ronda del torneo.
El seleccionador argentino valoró especialmente que la victoria llegara con una formación muy distinta a la utilizada en los partidos anteriores ante Argelia y Austria. Scaloni explicó que el objetivo era dar minutos a futbolistas que también necesitaban sentirse parte activa del Mundial, sin exponer de más a piezas que venían con cargas físicas.
Scaloni rotó, Argentina respondió y el Grupo J quedó en sus manos
La Albiceleste presentó nueve cambios en la alineación titular y aun así mantuvo su identidad competitiva. Para Scaloni, esa fue una de las mejores noticias de la jornada, porque el plantel respondió en una noche donde el resultado importaba, pero también pesaba la administración física del grupo.
El técnico reconoció que no quiso arriesgar a Nahuel Molina, del Atlético de Madrid de LaLiga de España, ni a Gonzalo Montiel, de River Plate de la Primera División de Argentina. Ambos ocupan una posición sensible para el funcionamiento del equipo y el cuerpo técnico prefirió protegerlos antes de una etapa donde cada detalle puede marcar la diferencia.
Argentina encontró respuestas en nombres que necesitaban una alegría mundialista. Giovani Lo Celso, de Real Betis de LaLiga de España, abrió el camino y recibió el respaldo público de Scaloni, quien recordó que el mediocampista no pudo disputar el Mundial anterior por lesión.










