El Atlético de Madrid llega al Sánchez-Pizjuán con la moral baja tras quedar apeado de la Copa del Rey, unido a la reciente eliminación en la Liga de Campeones y a quedarse descolgado de la lucha por LaLiga, pero lo recibe un Sevilla no menos deprimido por su caminar de este curso y con la derrota en el derbi ante el Betis aún muy caliente.
Derribadas las expectativas, altísimas hace un mes y transformadas en decepción ahora, la defensa de la tercera posición es la realidad ahora del Atlético a falta de nueve jornadas, aunque un triunfo este domingo, entre la derrota del Real Madrid y el empate del Barcelona, puede reencontrarlo con la fe de competir todavía por algo más.
De nuevo ante la crítica, otra vez expuesto a las dudas, el equipo y Simeone encaran la reválida constante con la que conviven desde hace 13 años, más aún en los últimos tiempos, cuando cada revés importante reabre el debate sobre el planteamiento, la plantilla o las decisiones del técnico, aplacado por el Barcelona y el Real Madrid.
Los dos lo superan en la clasificación de LaLiga con una distancia como para considerarse casi descartado; a diez puntos del liderato azulgrana y a seis de la segunda posición del conjunto blanco, a falta del Sevilla-Atlético de este domingo. El Real Madrid lo eliminó de la Champions. El Barcelona lo apeó el pasado miércoles de la Copa del Rey. De tres opciones de título a ninguna del 12 de marzo al 2 de abril.
Una secuencia de 21 días, golpe a golpe, incluido un 1-1 en la última jornada ante el Espanyol, que ha dañado al Atlético, enfrentado ahora a sí mismo y examinado de nuevo este domingo como visitante: de sus 14 salidas hasta ahora en el campeonato, solo venció seis.
El conjunto rojiblanco, que ha ganado tan solo dos de sus últimos ocho desplazamientos entre todas las competiciones, atraviesa su peor momento de la temporada. Son cuatro derrotas en sus últimos seis choques. Y solo tres triunfos en los once más recientes.
En concreto en LaLiga, ha sumado solo 13 de los 30 puntos disputados de la segunda vuelta. Líder del primer tramo es solo el undécimo del segundo. Ha sumado 15 puntos menos que el Barça desde que fue ‘campeón’ invernal. Desde noviembre de 2022, no encadenaba tres jornadas sin ganar como ocurre ahora.
Son sus datos colectivos. Algunos individuales también explican sus actuales dificultades. Por ejemplo, Antoine Griezmann -figura indispensable no hace mucho- ha marcado solo un gol en los últimos 12 partidos. Ha bajado también el nivel de Rodrigo de Paul, desgastado y baja por una lesión muscular en Sevilla.
Alexander Sorloth ya no marca con tanta facilidad desde el banquillo como antes y atrás, en su línea defensiva, el equipo ha perdido la firmeza de aquellas 15 victorias seguidas desde el 31 de octubre al 15 de enero. Ha encajado siete tantos en los últimos tres duelos ligueros. En Sevilla no está disponible José María Giménez, por ciclo de cinco tarjetas amarillas, sumado a las ausencias del citado De Paul, Samuel Lino y Ángel Correa.










