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  • Cristiano Ronaldo: «A pesar de la edad, el hambre se mantiene»

    Cristiano Ronaldo: «A pesar de la edad, el hambre se mantiene»


    Cristiano Ronaldo, autor de un tanto en la conquista de Portugal de su segunda Liga de Naciones, aseguró que a pesar de sus 40 años mantiene «el hambre», con el reto de llegar al Mundial 2026 con una selección que gana confianza tras superar a España.

    «Hasta cuando me dé quiero estar con mi selección. Estoy feliz porque era algo que esta generación merecía, jugar ante España que es la mejor selección del mundo y ganar es un momento especial. Nos da la opción de pensar en cosas más grandes en el futuro», aseguró en la zona mixta del Allianz Arena.

    «Estoy muy feliz, a pesar de la edad que tengo el hambre se mantiene. No pienso en la edad, solo en disfrutar cada momento. Ganar con la selección es siempre especial, juegas por tu nación, por tu familia y por tus hijos. Es muy especial ganar para Portugal más que para otros. Es siempre especial», añadió.

    Cristiano Ronaldo no valoró lo individual cuando fue preguntado y se quedó con lo colectivo. «Es más importante que Portugal jugó bien, a que yo marqué. Hemos luchado bien contra España, estando dos veces por detrás en el marcador y en los penaltis tuvimos ese factor suerte que nos da confianza para el futuro».

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  • Portugal frena a la victoriosa España

    Portugal frena a la victoriosa España


    De nuevo una tanda de penaltis, como la que impulsó a España en su primera Liga de Naciones conquistada, le alejó en esta ocasión del título y puso freno a su dinámica ganadora, desde el fallo de Álvaro Morata en su penalti, en una final repleta de igualdad ante Portugal, que se levantó en dos ocasiones de los golpes para bajar a la tierra a la Roja.

    El portero Diogo Costa detiene el penalti a Álvaro Morata durante la final de la UEFA Nations League que han jugado Portugal y España en Múnich, Alemania. EFE/EPA/FILIP SINGER

    A España ya nadie le quitará el cartel de favorita al Mundial 2026, aunque se queda con el aviso recibido. Ha pasado de no ser considerada ni candidata a la Eurocopa 2024, a ser el rival a evitar por todos por la forma de competir de un grupo de jugadores que crecerá desde la desilusión. El golpe de realidad le llegó en Múnich, donde llegó en una dinámica tan positiva que se sentía capaz de convertir lo extraordinario, ganar títulos consecutivos ante rivales repletos de grandeza, en algo cotidiano.

    Los jugadores de Portugal celebran el título tras la final de la UEFA Nations League que han jugado Portugal y España en Múnich, Alemania. EFE/EPA/FILIP SINGER

    En esta ocasión se le fue por un detalle que no es una moneda al aire. Morata ya tenía heridas del pasado y quiso asumir la responsabilidad de tirar. Su fallo fue el único en una tanda perfecta. En una final en la que se castigó el mínimo error por el gran nivel de las dos selecciones.

    Lo sintió cerca España desde la respuesta de dos apuestas de Luis de la Fuente el día que podía convertirse en el seleccionador más laureado. Sin dos de sus pilares, Carvajal y Rodri. Encontrando premio en su fe en Zubimendi y Oyarzabal. La ausencia del último Balón de Oro, Rodri, dejó abierta la puerta del liderazgo a Zubimendi. No falló en la segunda parte de Berlín, hace once meses ante Inglaterra, y repitió en Múnich. Omnipresente ante Portugal. Apareciendo en las coberturas, en la construcción y dando un paso al frente para dinamitar el partido.

    Emergió la figura de Zubimendi precisamente en la zona del campo donde Roberto Martínez trazó un plan para buscar la debilidad en España. Quiso generar superioridad con un centro del campo de buen pie, sobrado de personalidad, con Vitinha, Bernardo Silva y Bruno Fernandes, al que añadió desde el lateral a Joao Neves. La réplica de De la Fuente fue el balón en largo, preciso y sobrado de personalidad pese a su corto recorrido de internacional, de Dean Huijsen a las carreras de Nico Williams.

    Fue la zona por la que generó peligro con insistencia España. En el otro costado, la genialidad de Lamine Yamal tenía un duro examen con el marcaje estrecho de un portento físico como Nuno Mendes. Con ayudas constantes para rebajar la influencia del joven talento que se armó de paciencia esperando su momento. La entrada de inicio de Fabián aumentó la posesión. La de Mingueza no rebajó el sufrimiento en un lateral donde se añora al titular.

    Tras el estudio inicial propio de una final, una primera llegada de Portugal y la respuesta con el primer aviso serio de España, con balón largo de Huijsen a Nico, el pase atrás y el golpeo de Pedri pegado al poste, los momentos de superioridad los supo trasladar la Roja, vestida de un amarillo que jamás habría aprobado Luis Aragonés, al marcador.

    Había acariciado la escuadra Nico Williams, con una rosca milimétrica en su golpeo, cuando Zubimendi dinamitó el duelo. Encontró el espacio para su incorporación ofensiva, la descarga de tacón del 9, Oyarzabal, la apertura a la aparición de Lamine Yamal, el centro y un balón rechazado en dos defensas para mandarlo a la red a los 21 minutos.

    Le tocaba responder a Portugal en el pulso de las dos selecciones del momento en Europa, con el mejor porcentaje de triunfos. Y reaccionó en la dificultad, sin encontrar a Cristiano Ronaldo, sin influencia lejos de la zona donde explotará hasta la eternidad su remate. Nico era un tormento al espacio y de una acción que bien pudo acabar convirtiéndose en el segundo tanto, encaminado a un mano a mano ante el portero en el que se durmió, se pasó al empate.

    Apareció la efectividad portuguesa en una acción protestada por España por la posición inicial de Cristiano Ronaldo. La jugada continuó y la culminó con un latigazo raso cruzado Nuno Mendes, imparable para Unai Simón. Cinco minutos duró la alegría.

    La dinámica ganadora de un grupo de jugadores que llevaban más de dos años y dos meses sin perder, provoca la reacción a los golpes. Un poco de Lamine Yamal, sin encontrar su enorme influencia en el juego, es suficiente para volver a generar peligro. El centro picado a la aparición de Nico encontró la dificultad añadida en la rápida salida de Diogo Costa. El toque de balón se fue por milímetros de la misma manera que pudo entrar llorando dentro de la portería rival.

    Firmaba el descanso Portugal, impotente al no poder exhibir sus virtudes, sin oportunidad de lanzar transiciones tras robo, con menos balón que España, cuando apareció un futbolista aliado a las finales. Pieza clave de De la Fuente que volvió a demostrar la razón. Oyarzabal, héroe con el tanto de triunfo de la Eurocopa 2024, que ya había marcado en la primera final española en la Liga de Naciones, volvió a aparecer.

    En el minuto 45, tras la carrera de Pedri, el balón filtrado al movimiento de Mikel y el toque preciso de diestra para superar la salida de Diogo Costa. La final volvía a ponerse de cara con un gol que debía ser un directo al rival. No lo fue por los retoques tácticos de Roberto Martínez.

    Dos cambios en la caseta, la apuesta por un lateral diestro puro, Semedo, para rebajar la influencia de Nico. La entrada de Ruben Neves por Francisco Conceiçao que perdió la trascendencia de semifinales sin ser revulsivo desde el banco. La mano de entrenador le cambió la cara a la final.

    Pronto lo sintió Portugal. Lamentando inicialmente un tanto anulado a Bruno Fernandes por fuera de juego pero obligando a España a dar un paso atrás. Apenas un disparo de Fabián que sacó abajo Diogo Costa. Insuficiente para poner freno a la reacción que encontró el premio con el gol de un futbolista eterno, Cristiano Ronaldo. La primera que pudo rematar, la mandó dentro. Su tanto 138 como internacional. Con 40 años.

    A esas alturas, minuto 61, la influencia en el partido de Nuno Mendes era demoledora. No se conformó con apagar el efecto Lamine Yamal. Tras marcar el primero, inventó el segundo aprovechando la falta de implicación defensiva del joven español. Cuando se dio cuenta, la arrancada del lateral ya era imparable y Cristiano tiraba de experiencia ante Cucurella para ampliar su leyenda.

    España no supo sostener el marcador en dos ocasiones en una final. Le faltó contundencia defensiva y continuidad con balón. Encontró dificultades para levantarse. Desde el intento de Pedri entre amagos que salvaba, como no, Nuno Mendes. La reaparición de Nico, con un derechazo cerca del poste. El regreso, seis años después de Isco. La oportunidad de volver a ganar un título como internacional.

    Y en sus botas estuvo el triunfo. Con un derechazo rumbo a la escuadra que salvó con su vuelo a siete minutos del final del tiempo reglamentario. La prórroga llegaba con justicia y Portugal, desde los cambios, con la lesión que apartaba a Cristiano, parecía más entera. Rafael Leao se sumó a Mendes para convertir en tormento el carril izquierdo.

    La primera de la prórroga, con centro de Nuno Mendes, la perdonaba Semedo con todo para marcar. Un detalle decidiría la final. Cucurella chutaba arriba de zurda, Lamine Yamal buscaba sin éxito su momento con un disparo centrado y Pedro Porro, desde el centro del campo, buscaba el factor sorpresa. Nada volvería a tumbar a Portugal, que tuvo la última en un cabezazo de Diego Jota, y fue infalible en la tanda de penaltis. Marcó todos sus lanzamientos, como España hasta que a Morata le aparecieron los fantasmas del pasado.

    . Ficha técnica:

    2 – Portugal: Diogo Costa; Joao Neves (Semedo, m.46), Ruben Dias, Inácio (Renato Veiga, m.74), Nuno Mendes; Vitinha, Bernardo Silva (Rafael Leao, m.74); Francisco Conceiçao (Rúben Neves, m.46), Bruno Fernandes, Pedro Neto (Diogo Jota, m.106); y Cristiano Ronaldo (Gonçalo Ramos, m.88)

    2 – España: Unai Simón; Mingueza (Pedro Porro, m.93), Le Normand, Huijsen, Cucurella; Zubimendi, Fabián (Mikel Merino, m.75), Pedri (Isco, m.75); Lamine Yamal (Yeremy Pino, m.106), Nico Williams (Álex Baena, m.93) y Oyarzabal (Morata, m.111).

    Goles: 0-1, m.21: Zubimendi. 1-1, m.26: Nuno Mendes. 1-2, m.45: Oyarzabal. 2-2, m.61: Cristiano Ronaldo.

    Tanda de penaltis: 1-0, Gonçalo Ramos. 1-1, Mikel Merino. 2-1, Vitinha. 2-2, Álex Baena. 3-2, Bruno Fernandes. 3-3, Isco. 4-3, Nuno Mendes. 4-3, Morata falla. 5-3, Rúben Neves.

    Árbitro: Sandro Schärer (Suiza). Amonestó a Fabián (33), Le Normand (90), Baena (100) y Pedro Porro (110) por España; y a Inácio (19) y Pedro Neto (82), Mendes (100) por Portugal.

    Incidencias: final de la Liga de Naciones disputada en el Allianz Arena de Múnich ante 75.000 espectadores, unos 10.000 seguidores de España.

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  • La emoción de Cristiano, el lamento de Lamine

    La emoción de Cristiano, el lamento de Lamine


    Cuando Cristiano Ronaldo debutó con la selección portuguesa, hace ya 21 años, ni siquiera había nacido Lamine Yamal, 22 años menor que el astro luso, su rival este domingo por la Liga de Naciones y enfrentados por primera vez en su carrera, con el triunfo de la pegada de CR7, con las lágrimas de emoción, de la victoria y la lesión, como en la Eurocopa 2016, entre el lamento del extremo español.

    Lamine Yamal tras perder la final de la UEFA Nations League que han jugado Portugal y España en Múnich, Alemania EFE/EPA/ANNA SZILAGYI

    Veinte segundos por encima de la hora de partido, con el 1-2 para España en el marcador, por medio de Martin Zubimendi y Mikel Oyarzabal, Lamine Yamal fue sobrepasado junto a Óscar Mingueza por el vértigo de Nuno Mendes por la banda izquierda del atacante portugués, mientras Cristiano rebuscaba el sitio, su oportunidad, su momento.

    El centro, un rebote, un balón llovido… Y Cristiano Ronaldo, que surgió decisivo para el empate. Su oportunismo con el pie derecho, su pugna ganadora con el marcaje de Marc Cucurella y su idilio absoluto con el gol equilibraron el choque a media hora del final, aún sin que Lamine Yamal hubiera rematado ni una sola vez a portería.

    Lo hizo en el minuto 77, con un zurdazo desde fuera del área, potente, centrado, al que reaccionó con solvencia Diogo Costa, ya cuando el encuentro se movía en el filo de cualquier detalle, sin margen de error. Su segundo lanzamiento fue ya en el minuto 105, en la prórroga. El último servicio de Lamine, cambiado el descanso del tiempo extra.

    Ya se había ido al banquillo Cristiano Ronaldo antes, en el minuto 86, por lesión. Desde ahí, tenso, vio el tiempo extra, el inamovible empate y los penaltis, cuando lanzó Gonçalo Ramos y no quería ni mirar. Fue gol. El 1-1 de Mikel Merino, el 2-1 de Vitinha, el 2-2 de Alejandro Baena, el 3-2 de Bruno Fernandes, el 3-3 de Isco Alarcón, el 4-3 de Nuno Mendes… Y el fallo de Álvaro Morata, parado por Diogo Costa, y el 5-3 de Rubén Neves.

    Su alegría, su sonrisa, sus lágrimas, su triunfo, quizá el último con Portugal, mientras mira al Mundual 2026 en Estados Unidos, Canadá y México.

    La derrota también de Lamine, gris durante casi todo el duelo, estuvo en el origen del 1-0. En el minuto 21, desde la derecha. Uno, dos, tres toques, el centro al área y el caos en la defensa de Portugal. A duras penas despejó Ruben Dias, Diogo Costa se quedó en una salida a la nada, acudió Joao Neves para entregar involuntariamente el despeje a Zubimendi, que empujó el 1-0.

    Hasta entonces, el extremo de 17 años había insistido sin éxito. Vigilado por Nuno Mendes y su tremenda velocidad, apoyado en la marca por Bernardo Silva, Lamine Yamal sólo había surgido en un par de acciones. La primera, con sus regates. La segunda, con una falta directa a las nubes, un par de metros por encima del marco de Diogo Costa.

    Cristiano inició el 1-1, apenas cuatro minutos después. El atacante luso ya no tiene ni tanta rapidez ni tanta agilidad ni tanta contundencia como en el pasado, pero su fútbol persiste, su experiencia es inigualable y su inteligencia es un plus en ataque como referencia de Portugal. A la espalda de Huijsen y Le Normand, empezó la jugada.

    Después combinó con Pedro Neto y finalmente llegó Nuno Mendes, fulgurante y contundente, con un trallazo que alojó cruzado en la portería de Unai Simón. La duda era la posición original de Cristiano Ronaldo. La figura lusa conversó con el árbitro, aguardó la decisión del VAR, si era o no fuera de juego. No lo fue. La euforia de Cristiano Ronaldo.

    Ya por la media hora de juego en el Allianz Arena de Múnich, aún se esperaba más, dentro de la calma tensa del empate. Demasiado esporádico Lamine, rodeado el extremo internacional español cuando controló el balón en estático, acechado por dos o tres hombres en el plan diseñado por Roberto Martínez, también lo era Cristiano, referencia en ataque de Portugal, reducida a algún desmarque, algún apoyo, su presencia entre líneas.

    ‘CR7’ siempre es una amenaza latente. Aún más, en este presente, Lamine Yamal, sin el desborde ni la incidencia ofensiva de otros encuentros con la selección española, cuando Mikel Oyarzabal anotó el 2-1 al borde del descanso. Más activo Nico Williams la primera parte, él se quedó en un par de jugadas y detalles, más allá de su aportación en el 1-0.

    Y apareció Cristiano Ronaldo. De repente. No había dispuesto de ningún remate. No lo necesita. Nuno Mendes desbordó a Lamine Yamal y a Óscar Mingueza, cuyo paso en falso fue decisivo para abrir el espacio al lateral campeón de Europa del París Saint Germain. Su centro, los rebotes, una parábola y Cristiano, oportuno, atento, con el pie derecho, gol.

    El 2-2, en el minuto 60 y 20 segundos. El gol número 139 del atacante portugués. 21 de ellos en 25 encuentros desde que lo dirige Roberto Martínez, crucial en la vigencia actual del delantero de 40 años. Ocho tantos son en los últimos nueve encuentros. Y, en concreto en esta edición de la Liga de Naciones, son ocho goles en nueve choques.

    Y, en el minuto 86, sus músculos le dijeron basta a Cristiano, aún con el 2-2. Quedó en el suelo, piernas estiradas, gesto de contradicción y frustración. Tomó el camino al vestuario, paso a paso, se quitó el brazalete de capitán para entregárselo a Bruno Fernandes, se abrazó a Gonçalo Ramos -su sustituto- y se fundió en otro abrazo con Roberto Martínez, conversación incluida, para ver la prórroga y los penaltis desde fuera.

    23 años de diferencia entre Cristiano y Lamine Yamal, nunca se habían enfrentado. Lamine Yamal surgió en el primer equipo del Barcelona y la selección española cuando Cristiano ya había dado el paso a un lado de la elite europea rumbo a la millonaria competición saudí.

    Ni siquiera como internacionales, sin duelos entre España y Portugal desde el 27 de septiembre de 2022 en Braga, con una victoria por 0-1 para la ‘Roja’, dirigida entonces por Luis Enrique. El gol lo marcó Álvaro Morata. Ya asomaban, ya estaban allí en el equipo, Pedri González, Pablo Gavira, ‘Gavi’, y Nico Williams, pero todavía no Lamine Yamal.

    Lamine Yamal va más rápido que nadie. Su precocidad es impresionante. Debutante con la selección española absoluta con 16 años y 57 días, el 8 de septiembre de 2023, el mismo día que se estrenó como goleador en el triunfo por 1-7 en Georgia, su ritmo es vertiginoso, dispuesto para batir todos los récords, con el atrevimiento de un adolescente.

    Cristiano Ronaldo es leyenda y aún presente. Más de dos décadas han pasado ya de su debut el 20 de agosto de 2003 con la selección absoluta portuguesa, en una victoria por 1-0 contra Kazajistán. Su primer gol fue al octavo duelo, en su debut en la Eurocopa, en 2004, contra Grecia (1-2). Suma 221 partidos y 139 goles con Portugal a sus 40 años, 22 ininterrumpidos al servicio de su selección. Un ejemplo de longevidad y constancia.

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  • Mbappé alcanza los 50 goles con Francia y amenaza a Henry y Giroud

    Mbappé alcanza los 50 goles con Francia y amenaza a Henry y Giroud


    El delantero del Real Madrid Kylian Mbappé encarriló el triunfo de Francia ante Alemania (0-2) en el partido por el tercer puesto de la Liga de Naciones al anotar el primero de los dos goles y elevar a 50 su cuenta particular con el combinado ‘bleu’, con el que ha jugado en noventa ocasiones.

    Mbappé se acerca a los registros históricos de los mejores goleadores con Francia. Se sitúa el jugador del Real Madrid a solo un tanto de Thierry Henry, que cerró su carrera con la selección con 51, y a siete del Olivier Giroud, el máximo anotador del combinado galo, con 57.

    El capitán de la selección francesa, que debutó el 25 de marzo de 2017 contra Luxemburgo con triunfo por 1-3, es el jugador que menos partidos ha necesitado con el equipo ‘bleu’ para llegar al medio centenar de goles. Lo ha logrado en 90, mientras que Henry necesitó 113 y Giroud 115.

    Kylian Mbappe, en sus 90 partidos, 76 como titular, acumula 50 goles y 36 asistencias y eleva a 44 los tantos logrados este curso, entre los obtenidos con el equipo nacional y con el Real Madrid, con el que se ha proclamado máximo goleador de LaLiga y ha logrado la Bota de Oro.

    El atacante dele equipo blanco ha aprovechado la Liga de Naciones para poner fin a una significativa sequía. Marcó ante España el jueves pasado y este domingo contra Alemania. No anotaba con Francia Kylian Mbappe desde el 25 de junio de 2024, en la fase final de la Eurocopa contra Polonia.

    Mbappé anotó su primer gol con Francia el 31 de agosto de 2017, en el encuentro que ganó a Países Bajos por 4-0, clasificatorio para el Mundial. Sustituyó, precisamente, a Olivier Giroud.

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  • Mbappé marca la diferencia y le da el tercer lugar a Francia

    Mbappé marca la diferencia y le da el tercer lugar a Francia


    El madridista Kylian Mbappé lideró, con un gol y una asistencia, la victoria de Francia ante Alemania por 0-2, que dio al equipo de Didier Deschamps el tercer lugar en la Liga de Naciones, tras superar una primera parte difícil en la que permitió muchas llegadas de su rival.

    El delantero de Francia Kylian Mbappé celebra el 0-1 durante la pelea por el tercer puesto de la UEFA Nations League que han jugado Alemania y Francia en Stuttgart, Alemania. EFE/EPA/CHRISTOPHER NEUNDORF

    Alemania, que había caído derrotada en semifinales ante Portugal, tuvo un buen arranque. En los primeros cinco minutos llegó dos veces con claridad ante la portería: la primera vez en el minuto 2 con un remate central de Nick Woltemade a pase filtrado de Niclas Füllkrug; después hubo un remate desviado de Pascal Gross y otro de Karim Adeyemi al cuerpo de Mike Maignan a pase de Woltemade.

    El jugador alemán Karim Adeyemi durante la pelea por el tercer puesto de la UEFA Nations League que han jugado Alemania y Francia en Stuttgart, Alemania. EFE/EPA/CHRISTOPHER NEUNDORF

    El comienzo del partido mostraba a una Alemania con intensidad, que tenía más la pelota que los franceses y que llegaba al área pero era imprecisa en el remate.

    Francia, víctima de España en las semifinales, tuvo un momento alrededor del minuto 20 con dos buenas llegadas, un remate de Rayan Cherki y un cabezazo de Loic Badé y, en ambas ocasiones, Marc-André ter Stegen reaccionó con buenas paradas despejando a saque de esquina.

    Pero Alemania seguía pareciendo dominante. En el 37 Florian Wirtz estrelló un remate contra el poste y en el 43 hubo otra ocasión en los pies de Woltemade con un remate desde corta distancia ante el que Maignan firmó una gran parada.

    Poco antes del descanso, aparecería Mbappé con una efectividad implacable. El capitán francés recibió un centro cerca del vértice del área pequeña. se deshizo de Joshua Kimmich con un regate y derrotó al guardameta del F.C. Barcelona con un remate cruzado al segundo poste.

    En la segunda parte Alemania siguió atacando. En el 53 Deniz Undav marcó, pero su gol fue anulado tras consulta de las imágenes del VAR por falta previa de Füllkrug sobre Adrien Rabiot, mientras que Francia lanzó desde la reanudación contragolpes peligrosos.

    El segundo gol francés estuvo cerca varias veces: en el 59 lo evitó el poste, ante un remate de Marcus Thuram; en el 70 y el 79 fue Ter Stegen el que apareció con buenas paradas ante Thuram y ante Mbappé.

    Sin embargo, la sentencia terminó por llegar, en otro contragolpe, facilitado por un error de Jonathan Tah en la raya central que le dejó una autopista a Mbappé, quien, al acercarse al área, entregó un pase a Michael Olise, quien había entrado apenas 15 minutos antes en el campo, para que este marcase a puerta vacía y diera el premio de consolidación al combinado francés.

    – Ficha técnica:

    0. Alemania: Ter Stegen; Kimmich, Tah, Koch, Raum (Mittelstädt, m.65); Gross (Kehrer, m.73), Goretzka (Bischof, m.65); Wirtz, Adeyemi (Gnabry, m.79); Füllkrug, Woltemade (Undav, m.46).

    2. Francia: Maignan; Gusto, Badé, Hernández, Digne; Tchouameni (Koné, m.69), Rabiot; Kolo Muani (Doue, m.69), Cherki (Olise, m.69), Thuram (Guendouzi, m.90); Mbappé.

    Goles: 0-1, m.45: Mbappé; 0-2, m.84: Michael Olise.

    Árbitro: Ivan Kruzliak (Eslovaquia). Amonestó a Digne, Raum, Adeyemi, Tah y Lucas Hernández.

    Incidencias: partido por el tercero y cuarto puesto de la Liga de Naciones, disputado en el Mercedes-Benz Arena, de Stuttgart (Alemania), ante 56.000 espectadores.

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  • Cristiano Ronaldo: «Dejen al chico crecer tranquilamente»

    Cristiano Ronaldo: «Dejen al chico crecer tranquilamente»


    Cristiano Ronaldo, capitán de la selección de Portugal, que este domingo se enfrentará a España en la final de la Liga de Naciones, pidió en conferencia de prensa que se deje al barcelonista Lamine Yamal, ya estrella del fútbol español y mundial pese a tener tan solo 17 años, «crecer tranquilamente».

    «El niño está haciendo las cosas muy, muy, muy, bien. Está en un club que le ayuda bastante, está en una selección que le ayuda bastante también, está en un ambiente muy propicio para que salgan sus cualidades, que son muy, muy grandes. Pero lo que pido de verdad es que dejen al chico crecer tranquilamente», manifestó en una comparecencia en la que se mostró muy relajado y mostró un tono cariñoso e incluso paternalista con el zurdo azulgrana.

    «No hagan tanta presión para el bien del fútbol, para disfrutar muchos años de un talento así hay que dejarle tranquilo, crecer a su manera, con tranquilidad, y disfrutar de él muchos años. Quitarle presión y dejarle tranquilo. Vosotros le podéis ayudar de esa forma, dejarle tranquilo, porque talento no le falta», insistió Cristiano Ronaldo.

    El delantero luso señaló que solo le gusta dar consejos cara a cara, en privado y, en cuanto a las opciones del español de ganar el Balón de Oro, recordó que su opinión sobre los premios individuales es que han perdido valor.

    «No hay algo que pueda decir quién merece ganar. Normalmente en mi opinión quien debería ganar es quien destaca y gana la Liga de Campeones. Pero no me creo mucho ya los premios individuales, porque se lo que ocurre por detrás. Que el niño tiene potencial, ninguna duda, pero tanto él como Mbappe, o el propio Dembelé, Vitinha, otros jugadores de España que están viniendo ahí arriba, pero los premios individuales son irrelevantes», añadió.

    En cuanto a considerar la final de este domingo como un símbolo de la transición generacional entre él y Lamine Yamal, señaló que «siempre ha sido así, siempre ha sido Cristiano contra esto o aquello», algo a lo que está «acostumbrado».

    «Son generaciones diferentes, una empieza y la otra termina. Deberían comparar a Lamine con Vitinha, que son más cercanos. Pero no hay problema, me quedo con las críticas. En realidad no es así, es un equipo contra otro. Pero lo entiendo, los medios calientan el partido, es bonito y normal. Lo que más deseo es que Portugal esté a un buen nivel y gane contra un equipo que probablemente sea el mejor del mundo», declaró.

    Bromeó asimismo con la cercanía de edad entre Lamine Yamal y su hijo mayor. «Son parecidos de color, son morenitos, tienen tres años de diferencia. Además tengo mucha relación con España, mi mujer es española y argentina, y tengo un cariño muy especial por España. En este caso vosotros mencionáis mucho su nombre, y con razón porque el chico lo merece», apuntó.

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  • Remontada de Cristiano y frustración de Alemania

    Remontada de Cristiano y frustración de Alemania


    Separados por 18 años, Cristiano Ronaldo y Francisco Conceiçao cambiaron el devenir de Portugal en los últimos meses, sortearon el 1-0 en contra de Florian Wirtz, completaron la remontada en apenas cinco minutos, doblegaron a Alemania 25 años después y aguardan rival en la final dominical de la Liga de Naciones.

    El portero portugués Diogo Costa y su compatirota Goncalo Inacio durante la primera semifinal de la Liga de Naciones entre Alemania y Portugal en el Allianz Arean de Múnich, Alemana. EFE/EPA/ANNA SZILAGYI

    Comprometidos, sin apenas una sola oportunidad antes en todo el encuentro en el Allianz Arena de Múnich, cuando el marcador lo proponía contra las cuerdas, al borde de una nueva decepción, el extremo de 22 años firmó el 1-1 con un golazo, en el 63, recién entrado al campo, y el delantero de 40 remachó el 1-2 a pase de Nuno Mendes, en el 68.

    El alemnán Florian Wirtz (I) celebra el 1-0 durante la primera semifinal de la Liga de Naciones entre Alemania y Portugal en el Allianz Arean de Múnich, Alemana.EFE/EPA/RONALD WITTEK

    La diferencia de un partido que pareció de Alemania hasta entonces, pero perteneció a Portugal desde el 1-1 y más allá, cuando el conjunto de Roberto Martínez se liberó de todas las precauciones que implican su irregularidad reciente, consciente de una carrera contra el tiempo y contra el resultado de la que salió vencedor. Incluso, después, mereció más goles. Ter Stegen lo impidió. Ahora, en la final, España o Francia. Lamine Yamal o Kylian Mbappé.

    El mérito de Portugal fue la reacción. También de su portero Diogo Costa, vital antes con dos paradas. A Alemania le pesó la responsabilidad. Si el equipo luso despertó a contracorriente, el conjunto germano se quedó en nada cuando sintió el triunfo más cerca que nunca, al calor de su público, con el 1-0 en el marcador que había anotado Wirtz.

    No alcanzó justo antes Cristiano Ronaldo un centro desde la banda izquierda de Nuno Mendes al minuto y medio de la reanudación. Por centímetros. Y golpeó a la siguiente acción Alemania, con una genialidad de Kimmich, un pase picado que tantas veces ha protagonizado en el Bayern y que remató Wirtz junto al poste, imposible para Diogo Costa, entre las protestas de los jugadores portugueses, especialmente de Ruben Dias, que se sintió estorbado en el recorrido del centro en parábola por Woltemade, en posible fuera de juego. El árbitro lo vio y lo confirmó. Gol. El 1-0. Minuto 48.

    La prueba de fuego para Portugal, que resurgió con un golazo de Francisco Conceiçao. Entrado al campo en el minuto 58, como Vitinha, no sólo fue su explosiva jugada desde la derecha hacia dentro, sino su fenomenal definición: la pegó con la derecha, con el interior del pie, para darle la parábola exacta para sortear a Ter Stegen y alojarla en la red. Fantástica.

    Su padre, el entrenador Sergio Conceiçao, también marcó goles (tres) a Alemania. Hace 25 años -en la Eurocopa 2000-, justo el tiempo que había pasado de la última victoria de la selección lusa sobre laa alemana, hasta este miércoles, hasta que Cristiano Ronaldo remachó un centro de Nuno Mendes para marcar el 1-2 en el minuto 68, al límite del fuera de juego, entre la incertidumbre de la comprobación de su posición, hacia la final de la Liga de Naciones.

    Una remontada fulminante. Antes fue mejor Alemania que Portugal. Desde el principio hasta la hora de encuentro. Abierta la ofensiva por Leon Goretzka, Pedro Neto, pura velocidad en Portugal, fue la única respuesta inicial del equipo luso. Al vértigo, desbordante, le falta constancia. Como también le faltó remate entonces a Cristiano, fácil para Marc André Ter Stegen.

    El portero, de vuelta a la titularidad y a la competición con Alemania casi nueve meses después, solventó con éxito su primera prueba. Un aviso. El equipo germano sufrió al inicio por sus bandas, en cada pérdida, en cada invitación al contragolpe del conjunto dirigido por Roberto Martínez, diseñado para la incisión vertical entre los tres centrales.

    Cuando Alemania lo subsanó, interrumpió la conexión entre Vitinha y Bernardo Silva con Neto, Bruno Fernandes y Trincao, se sintió aliviada, tan protegida como convencida de su control del encuentro, mucho más cerca del partido preparado por Nagelsmann que por Roberto Martínez, pero frustrado por la figura del portero Diogo Costa, crucial para sostener el 0-0 en la primera parte.

    No hubo penalti sobre Pavlovic, ‘desmayado’ en el área. El rechace lo embocó hacia la portería Nick Woltemade, el espigado delantero de 23 años del Stuttgart, 198 centímetros de altura, en el foco del Atlético de Madrid y en su debut con la selección absoluta, tras cumplir todas las etapas por las categorías inferiores. El atacante del Stuttgart avistó el gol con la expectativa de un juvenil, el guardameta lo paró con la jerarquía de su nivel.

    Su vuelo, allá por el minuto 20, no fue único. Instantes después necesitó más, lanzado a ras de suelo, con una fenomenal mano derecha para repeler el mal intencionado remate de nuevo de Goretzka, pero, sobre todo, para contener el momento de Alemania, antes de la contestación de Portugal, dentro de ese duelo que impide la creencia absoluta en nada.

    Alemania lo comprobó. Cuando enfrente hay jugadores como Bernardo Silva, Bruno Fernandes, Nuno Mendes o Pedro Neto (Vitinha fue suplente) cualquier seguridad es discutida en cualquier detalle, como en el centro largo del lateral campeón de Europa del París Saint Germain a la velocidad del extremo del Chelsea que frenó Robin Koch. Clave.

    Portugal debía ofrecer más entonces. Tiene recursos de sobra. Pero sus altibajos de los últimos tiempos lo prevenían. Sólo había ganado cinco de sus últimos once choques antes de su visita a Múnich, apenas dos de los cinco más recientes o tan solo uno de sus últimos siete desplazamientos. Un aviso, una carga y un estímulo para la reacción y la remontada, desatada justo cuando se vio perdedor, con dos goles y carácter. A la final de la Liga de Naciones.

    Ficha técnica:

    1 – Alemania: Ter Stegen; Tah, Koch, Anton (Nmecha, m. 72); Kimmich, Goretzka, Pavlovic (Adeyemi, m. 72), Mittelstadt (Gosens, m. 60); Sané (Gnabry, m. 60), Woltemade (Fullkrug, m. 60), Wirtz.

    2 – Portugal: Diogo Costa; Joao Neves (Semedo, m. 58), Ruben Dias, Inacio, Nuno Mendes; Bernardo Silva, Rubén Neves (Vitinha, m. 58); Trincao (Francisco Conceiçao, m. 58), Bruno Fernandes, Pedro Neto (Diogo Jota, m. 83); Cristiano Ronaldo (Palhinha, m. 90).

    Goles: 1-0, m. 48: Wirtz. 1-1, m. 63: Francisco Conceiçao. 1-2, m. 68: Cristiano Ronaldo.

    Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Amonestó con tarjeta amarilla al alemán Tah (m. 80) y al portugués Rubén Neves (m. 52), además de su seleccionador, Roberto Martínez.

    Incidencias: partido correspondiente a las semifinales de la Liga de Naciones, disputado en el Allianz Arena de Múnich ante unos 66.000 espectadores.

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  • El epañol Luis Enrique se acuerda de su hija

    El epañol Luis Enrique se acuerda de su hija


    Luis Enrique Martínez, entrenador del París Saint-Germain, recordó este sábado a su hija Xana, fallecida en 2019 con 6 años, y tras ganar la Liga de Campeones al Inter en la final (5-0), dijo que estará con él «siempre».

    «Xana está conmigo en la victoria y en la derrota mucho más. Con mi familia, que están todos allí, con mis hermanos, hijos y mujer. No es momento para estar tristes y emocionarse. Xana estará conmigo siempre y con nuestra familia. Se trata de disfrutarlo», afirmó en declaraciones a Movistar Plus.

    Luis Enrique, también habló sobre Kylian Mbappé, a quien dirigió la temporada pasada y que se marchó en verano al Real Madrid.

    «Nos hubiera encantado tener a Kylian Mbappé, que es una maravilla de jugador y de persona. Su decisión fue otra que respetamos. A partir de ahí, el trabajo del entrenador. Tienes que motivar a tus jugadores y hacerles creer que es posible. ¿Me gusta mucho esta película? Claro, soy uno de los responsables de hacer este equipo», señaló.

    «Pero me gusta mucho porque creo que nosotros hemos demostrado que tenemos estrellas que están en función del equipo. Eso es muy importante para mí. Y no al revés, en el otro sentido. Y eso no es muy fácil en el mundo del fútbol. Ahora a pensar en el mundialito, pensar en la próxima temporada y en reforzarnos», agregó.

    Por último, tuvo palabras para Ousmané Dembélé: «Lo que quiero ser es cada día mejor entrenador. Dembélé siempre ha sido un fenómeno. Pero ahí que ir ahondando para conseguir su mejor versión. Pero es un líder desde el ejemplo. ¿Has visto cómo ha presionado? Dime un nueve de Europa que presione al portero y a Acerbi de esa manera. Cuando uno presiona así siendo un líder, el resto le sigue», culminó.

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  • Español Luis Enrique borda la primera ‘Champions’ del PSG con una exhibición histórica

    Español Luis Enrique borda la primera ‘Champions’ del PSG con una exhibición histórica


    Luis Enrique hizo historia este sábado en Múnich. Bordó la primera ‘Champions’ del PSG y completó el primer triplete del fútbol francés, el segundo de su carrera, tras destrozar al Inter de Milán (5-0) con una exhibición sin precedentes en el Allianz Arena y con un equipo que moldeó a su antojo, que esculpió hasta erigirlo como el rey de Europa en una temporada para el recuerdo.

    El cuerpo técnico del PSG tras la final de la UEFA Champions League entre Paris Saint-Germain e Internazionale Milano en Múnich, AlemaniaEFE/EPA/ANNA SZILAGYI

    Al ritmo de ‘olés’ terminó el PSG. Y no es para menos. Nunca en la historia en una final de Liga de Campeones o de Copa de Europa hubo una diferencia de 5 goles. Gigante la gesta de Luis Enrique, que consiguió lo que el PSG no pudo con Messi, Neymar o Mbappe. Nuevo rey de Europa. Arquitecto de un equipo temible, líder de un atropello sin precedentes en un partido de este nivel. Directo al Olimpo de la Liga de Campeones este PSG en su primer triunfo.

    EL extremo del PSG Desire Doue celebra el segundo gol durante la final de la UEFA Champions League entre Paris Saint-Germain e Internazionale Milano en Múnich, Alemania. EFE/EPA/FRIEDEMANN VOGEL

    Lejos quedan ya esos primeros meses de incertidumbre que a punto estuvieron de dejar fuera al PSG de esta competición. Es como si no hubieran existido, como si no se correspondieran con el equipo que obró el partido perfecto en el Allianz Arena, que despojó de toda personalidad al Inter para golear en una final cuyo resultado pudo ser hasta corto por su apabullante dominio.

    El lateral del PSG- Achraf Hakimi celebra su gol durante la final de la UEFA Champions League entre Paris Saint-Germain e Internazionale Milano en Múnich, Alemania. EFE/EPA/RONALD WITTEK

    Anuló por completo Luis Enrique a Simone Inzaghi. Fue un baño táctico del español al italiano, desquiciado en la banda ante la superioridad del PSG. Porque pocas veces los ‘nerazuzrri’ se toparon con un domino tan evidente. Persiguieron sombras. Defendieron encerrados. No pudieron salir a la contra.

    Fue un completo baño parisino. Vitinha, Fabián y Joao Neves jugaron al escondite, al pilla-pilla en algunos casos, con un centro del campo tan maduro como el del Inter. William Pacho fue un muro con Lautaro. Marquinhos un líder contra Thuram. Hakimi un llegador. ‘Kvara’ una pesadilla en banda. Dembelé un alma libre que destrozó los planes defensivos italianos, candidato claro al Balón de Oro. Y Doue, el ejecutor.

    Tardó poco el francés de 19 años en romper el partido. En realidad lo hizo Vitinha con un pase filtrado a la altura de unos elegidos. Pero la sangre fría que tuvo el francés, protagonista de un partido de época, ganador del MVP, poseedor de una madurez excesiva para alguien de su edad, sirvió para que Hakimi abriera el marcador a puerta vacía. Lo hizo en la meta donde animó la afición del Inter. Allí ganó un ‘Scudetto’. Pidió perdón.

    Fue el primer gol por el lado de un Dimarco que quedó señalado. Fue el punto débil del Inter y, sumado a la locura de Doue, acabó derrotado. Ocho minutos pasaron hasta que volvió a ser protagonista el galo. Culminó una contra casi ‘made in Inter’. Desde la línea de fondo propia empezó el ataque relámpago, una contra perfecta.

    ‘Kvara’ cedió en profundidad a Dembelé, que veloz vio la llegada de Doue. Cambió el lado del ataque y el protagonista del partido, al menos uno de ellos, disparó para recibir el favor de Dimarco, cuyo ligero toque acabó por batir a Sommer.

    El PSG ya era campeón. Por mucho que el Inter intentara reaccionar a balón parado, con dos cabezazos de Thuram y Acerbi. Estaba sobre la lona el equipo italiano. Y no le dejaron levantarse. Porque justo cuando parecía que podía intentar un amago de remontada, nada más empezar el segundo acto, se encontró con la sentencia.

    A cargo de un Doue desatado, rematador en una jugada con sello de autor. Tacón de Dembelé para liberar la presión en el centro del campo. Asistencia de Vitinha. Y definición perfecta del extremo, asentado ya como una realidad.

    Era ya una locura de final. Un baño de proporciones bíblicas. Un partido para la historia. Un título que tenía dueño desde el minuto 20 pero que el PSG empezó a celebrar en el 63, con el tercer gol, desatado por la ovación que recibió Doue al ser cambiado justo después del tanto.

    Pero no se quedó satisfecho el combinado parisino. Quiso que su primera ‘Champions’ quedara en el recuerdo de la historia del fútbol. Y de eso se encargó ‘Kvara’, que tenía un papel especial en este partido por su Nápoles, campeón de un ‘Scudetto’ que arrebató al Inter. El georgiano, con la enésima exhibición de su corta carrera, firmó el cuarto sin miramientos, como un regalo a todos los napolitanos.

    No fue, ni siquiera, el colofón final, encargado para Mayulu en el minuto 87, autor de un gol que desató la fiesta en París. El PSG, campeón de Europa. Merecido ganador de su primera ‘Champions’. Y Luis Enrique, autor de una gesta de dimensiones gigantes.

    — Ficha técnica:

    5 – PSG: Donnarumma; Hakimi, Marquinhos, Pacho, Nuno Mendes (Lucas Hrenández, m.78); Joao Neves (Zaire-Emerey, m.84), Vitinha, Fabián Ruiz (Mayulu, m.84); Doué (Barcola, m.66), Dembelé, Kvaratskhelia (Gonzalo RAmos, m.84).

    0 – Inter de Milán: Sommer; Pavard (Bisseck, m.54) (Darmian, m.62), Acerbi, Bastoni; Dumfries, Barella, Calhanoglu (Asllani, m.70), Mkhitaryan (Carlos Augusto, m.62), Dimarco (Zalewski, m.54); Thuram, Lautaro Martínez.

    Goles: 1-0, m.12: Hakimi; 2-0, m.20: Doue; 3-0, m.63: Doue; 4-0, m.73: Kvaratskhelia; 5-0, m.87: Mayulu.

    Árbitro: Istvan Kovacs (Rumanía). Mostró tarjeta amarilla a Doue (m.65) y Hakimi (m.90) por parte del PSG; y a Zalewski (m.56), Inzaghi (entrenador, m.58), Thuram (m.69) y Acerbi (m.71) por parte del Inter de Milán.

    Incidencias: Final de la Liga de Campeones disputada en el Estadio Allianz Arena de Múnich ante unos 75.000 espectadores.

     

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  • Ecuatoriano Willian Pacho, primer ecuatoriano que gana la Champions

    Ecuatoriano Willian Pacho, primer ecuatoriano que gana la Champions


    El defensa del Paris Saint-Germain Willian Pacho se convirtió este sábado en el primer ecuatoriano que conquista la Liga de Campeones europea, después de que su equipo se impusiera en la final al Inter de Milán por 5-0 en la final disputada en Múnich (Alemania).

    El nacido en Quinindé hace 23 años, titular esta noche, comparte con su compatriota Moisés Caicedo, quien el 28 de mayo se proclamó campeón de la Liga Conferencia con el Chelsea inglés, la conquista de la Copa Sudamericana de 2019 con el Independiente del Valle ecuatoriano.

    Después dio el salto a Europa, donde fichó por el Amberes belga. Allí permaneció dos temporadas, en las que ganó en 2023 la Liga y la Copa de ese país; posteriormente llegó al Eintracht de Fráncfort alemán antes de recalar en el PSG, con el que ya acumula Liga, Copa, Supercopa de Francia y ahora Liga de Campeones.

    Valencia, único precedente en ‘Champions’

    Hasta hoy, el máximo torneo de clubes del Viejo Continente no había logrado inscribir el nombre de ningún futbolista ecuatoriano en su palmarés.

    En la temporada 2010-2011, Antonio Valencia había sido el primer jugador de ese país suramericano en alcanzar una final de ‘Champions’. Fue como integrante del Manchester United.

    No obstante, el conjunto inglés se topó con el Barcelona español, entrenado por Pep Guardiola y con Lionel Messi, Javier Mascherano y Andrés Iniesta en sus filas, que se hizo con la victoria al ganar 3-1 en la final jugada en el estadio de Wembley (Londres).

    Liga Europa y Liga Conferencia

    Con su victoria de hoy, el de Quinindé se sumó a Valencia y a Pervis Estupiñán, ganadores de la Liga Europa en las temporadas 2016-2017 y 2020-2021, respectivamente, y a Caicedo, triunfador en la Liga Conferencia.

    El hoy ya retirado ‘Toño’ Valencia (39 años) ganó la Liga Europa con los ‘Diablos Rojos’ en la campaña 2016-2017 frente al Ajax neerlandés (0-2) y se erigió en el primer futbolista de su país en ganar una copa internacional en Europa. Salió como titular en el encuentro.

    Por su parte, Estupiñán conquistó la Liga Europa con el Villarreal español, que se impuso en la final de la temporada 2020-2021 al Manchester United en la tanda de penaltis (11-10) tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario.

    El de Esmeraldas (norte), hoy jugador del Brighton & Hove Albion inglés, no disputó un solo minuto en el equipo que entonces dirigía Unai Emery y en el que fueron titulares los argentinos Gerónimo Rulli y Juan Foyth y el colombiano Carlos Bacca.

    El centrocampista Moisés Caicedo, titular indiscutible en el Chelsea, se convirtió el pasado miércoles en el primer ecuatoriano ganador de la Liga Conferencia y, además, como autor de un gol, en la final disputada en Breslavia (Polonia) frente al Betis español, al que derrotó por 1-4.

    Pese a que en el primer tiempo no tuvo demasiado contacto con el juego de creación, en el segundo período, en medio del vendaval ofensivo del conjunto londinense, Pacho cerró la goleada con un soberbio derechazo al borde del área.

    Caicedo, nacido en la localidad ecuatoriana de Santo Domingo (norte del país) el 2 de noviembre de 2001 (23 años), ya sabía lo que era levantar trofeos, pues había conquistado la Sudamericana en 2020 como futbolista del Independiente del Valle de su país. Lo hizo junto a Pacho, el ahora nuevo héroe para Ecuador.

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