La vigésima cuarta edición del Mundial Sub-20 concluyó este domingo en el Estadio Nacional de Santiago.
Lo hizo con un hito inolvidable: Marruecos se coronó campeón por primera vez en su historia, inscribiendo su nombre en el palmarés del fútbol mundial.
El héroe de la jornada fue su delantero estrella, Yassir Zabiri, con un espectacular doblete en los minutos 12 y 29.
Zabiri destrozó las esperanzas de Argentina y selló la victoria marroquí con un contundente 2-0.
Ante cerca de 43.000 aficionados, la selección del norte de África demostró el avance de su fútbol.
También se convirtió en la segunda nación africana en ganar el torneo, siguiendo los pasos de Ghana (2009).
Este triunfo eleva a 13 el número de países que han levantado el prestigioso trofeo juvenil.
A pesar de la derrota, Argentina se mantiene como el máximo ganador histórico.
Tiene seis títulos (1979, 1995, 1997, 2001, 2005, 2007), seguida de cerca por Brasil con cinco.
La «Albiceleste» vio esfumar la posibilidad de su séptima corona, una sequía que se extiende desde la edición de Canadá 2007.
Fue una caída sorpresiva para un equipo que había mostrado solidez y consistencia a lo largo de todo el certamen.
Con un trofeo cada uno, el palmarés lo completan naciones como Portugal (2) y Serbia (2).
Con una corona, están España, Ghana, Alemania, Francia, Inglaterra, Ucrania, la Unión Soviética y el reciente campeón, Uruguay (2023).
La gesta de Marruecos no solo es una celebración nacional, sino también una advertencia: hay un nuevo contendiente en el panorama del fútbol juvenil global.
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