Santiago Bernabéu fue testigo de otro Clásico vibrante, donde el Real Madrid se impuso por 2-1 al FC Barcelona.
Afianzando su liderato en La Liga en un encuentro lleno de tensión y giros inesperados.
Tras el gol inicial de Kylian Mbappé (min. 21) y varias paradas de Szczesny, el partido parecía encarrilarse para un marcador corto.
Sin embargo, un error inesperado de Arda Güler en la salida de balón, aprovechado por la presión de Pedri, sirvió en bandeja el empate al canterano azulgrana Fermín López (min. 38), quien demostró su olfato goleador.
El golpe no desmoronó al equipo de Xabi Alonso.
Justo antes del descanso, una jugada individual de Vinícius Junior por banda izquierda culminó con un centro al segundo palo que Éder Militao recentró de cabeza.
El balón cayó a Jude Bellingham (min. 42), que apareció en el área para empujar el 2-1, devolviendo la ventaja al Real Madrid.
La polémica se intensificó en el segundo tiempo.
Un centro de Bellingham impactó en la mano de Eric García dentro del área, señalando el árbitro penalti tras la revisión del VAR (min. 52).
No obstante, el momento para cerrar el Clásico se truncó cuando Mbappé erró la pena máxima.
Su disparo a media altura fue adivinado por un magistral Szczesny, quien se convirtió en un muro para el Barcelona.
Con el marcador apretado, Xabi Alonso optó por la gestión, reforzando el centro del campo y juntando líneas ante el creciente dominio de la posesión barcelonista, orquestado por Pedri.
El Barcelona tuvo la ocasión más clara para el empate en una transición, pero Fermín, pecando de egoísta, no acertó a finalizar, con Ferran y Rashford esperando el pase.
El final del partido, marcado por la gestión defensiva del Madrid y un dominio estéril del Barça que acabó en varios fallos, se deslució con una trifulca final.
El triunfo, que deja al Real Madrid con una cómoda ventaja en la cima, subraya la resiliencia del conjunto blanco en los momentos críticos.














