Girona volvió a sonreír en Montilivi con una victoria crucial por 2-1 frente al Valencia, sumando su primer triunfo en la temporada de La Liga.
Este resultado permite al conjunto catalán tomar oxígeno antes del parón internacional y dejar atrás las últimas posiciones de la clasificación, dependiendo de lo que ocurra en el resto de la jornada.
El equipo dirigido por Míchel Sánchez llegaba como colista y el menos goleador del torneo, con solo tres puntos de 21 posibles.
Sin embargo, logró confirmar su mejoría con el tercer partido consecutivo sin perder.
Los tantos de Vladyslav Vanat y Arnau Martínez fueron decisivos en una tarde intensa que terminó con la expulsión de Iván Martín.
Dominio rojiblanco y reacción del Valencia
Desde los primeros minutos, el Girona mostró carácter y dominio, incluso sin el lesionado Azzedine Ounahi, pieza clave en las últimas semanas.
El Valencia, por su parte, dirigido por Carlos Corberán, mostró un juego impreciso y acumula ya tres jornadas sin conocer la victoria fuera de casa.
En el tramo final del primer tiempo, Vanat abrió el marcador con un potente disparo imposible para el portero Agirrezabala.
En la segunda mitad, el Valencia reaccionó. Diego López empató el duelo tras una jugada rápida por la banda izquierda.
El colombiano Yáser Asprilla, siempre activo en el ataque visitante, buscó generar peligro, pero se topó con la férrea defensa local y las intervenciones decisivas del guardameta Gazzaniga.
Final intenso y victoria con sufrimiento
El Girona no bajó los brazos y encontró el 2-1 definitivo gracias a un remate de Arnau Martínez tras una falta que primero rechazó Agirrezabala.
Aunque el VAR demoró la confirmación del gol, el estadio estalló en alegría.
En los minutos finales, la expulsión de Iván Martín obligó al conjunto local a resistir con diez jugadores, pero finalmente el pitido final selló la ansiada victoria.
Con este resultado, el Girona respira, recupera confianza y deja atrás una racha negativa que lo mantenía en el fondo de la tabla.
La afición celebró con fervor un triunfo que puede marcar un punto de inflexión en la temporada














