Por primera vez en su historia, la selección absoluta de Canadá jugará este año la Copa América, un desafío que espera encarar con éxito, a pesar de tener como rivales en la fase de grupos a las de Argentina, Perú y Chile, y con un nuevo seleccionador, el estadounidense Jesse Marsch, nombrado apenas en mayo pasado.
El desafío frente a los actuales campeones del mundo y de la pasada edición de la Copa América no atemoriza a The Canucks, por el contrario, les alienta.
Tampoco les incomoda enfrentar a Perú y Chile, dos rivales con necesidades urgentes, que buscan lavar la cara en el torneo para cambiar el presente ye enderezar el rumbo en las eliminatorias sudamericanas del Mundial de 2026.
Y no disminuye su confianza el hecho de tener a Marsch, de 50 años, en el banquillo. El exentrenador del Leeds United sustituyó a Mauro Biello, que ocupó el puesto de manera interina al reemplazar desde agosto a John Herdman.
«Este equipo va a ser algo que va a entusiasmar a toda la comunidad canadiense», fueron las primeras palabras de Marsch al tomar las riendas de la selección.
Por lo anterior, superar la fase de grupos será para la selección canadiense confirmar que sus éxitos recientes le hacen merecedora de un lugar en la elite.
En 2022, Canadá puso la guinda a sus logros con la disputa del Mundial de Catar. Y pese a que quedaron eliminados en la primera ronda, el solo hecho de llegar a una Copa del Mundo tras 36 años de ausencia de la competición fue interpretado como un gran logro.
Dos años después, la clasificación para la Copa de América es un escalón más en el ascenso del equipo norteamericano.










