La selección colombiana, con la única preocupación del central Jhon Lucumí, decidió huir de las altas temperaturas de Glendale, su nueva sede en Estados Unidos, que oscilan entre los 42 y los 45 grados centígrados, y sus entrenamientos los hará en horario nocturno a puerta cerrada.

Los integrantes del equipo cafetero tuvieron el martes el primero de sus entrenamientos nocturnos, según indicó la Federación Colombiana de Fútbol, con miras al partido ante Costa Rica por la segunda jornada del Grupo D de la Copa América, donde trabajaron con normalidad.
El único entre algodones de la plantilla colombiana es el central Jhon Lucumí, defensa del Bolonia italiano, quien sufrió una lesión muscular a los 25 minutos del partido frente a Paraguay.
Aunque el seleccionador Néstor Lorenzo había dicho en rueda de prensa que la lesión no parecía grave, al futbolista se sometió a unas pruebas y lo más seguro es que, por precaución, el jugador no sea de la partida ante los ticos y en su lugar repita Yerry Mina, quien lo sustituyó contra la Albirroja.










