Con casi 40 grados celsius en el ambiente, Brasil realizó este jueves un último entrenamiento en Las Vegas antes de medirse a Paraguay, marcado por el regreso de Rodrygo, que se ausentó en la víspera por precaución.
La Canarinha quiere dar un golpe de autoridad con su primera victoria en la Copa América de Estados Unidos, después de ceder un pobre empate sin goles ante Costa Rica, en el SoFi Stadium de Los Ángeles.
La sesión tuvo lugar en el complejo futbolístico Bettye Wilson, adonde acudieron decenas de aficionados locales para intentar sacar una foto y conseguir un autógrafo del equipo liderado por Vinícius Júnior.
En los quince minutos abiertos para los medios de comunicación, el plantel de Dorival Júnior hizo el tradicional rondo en un ambiente distendido, aunque con alguna controversia sobre quién debía de ocupar el espacio central para intentar cazar el balón.
En una atmósfera de absoluto bochorno, la principal novedad de la práctica fue el regreso de Rodrygo. El extremo del Real Madrid estuvo ausente en la víspera para reposar y evitar sobrecargas musculares que puedan derivar en lesiones de calado.










