Con una lluvia torrencial sobre sus cabezas, con más de 450 millones sobre el campo y ante un Cuarta división, el Manchester United completó uno de los mayores bochornos de su historia. El conjunto de Rúben Amorim cayó en los penaltis -después de que al final del encuentro se llegase con empate a dos- ante el Grimsby Town, de League Two, y se queda fuera de la Copa de la Liga.
Entre cánticos dirigidos a Amorim de «Te van a despedir por la mañana» y el sarcástico: «¿Podemos jugar contra vosotros cada semana?», el Grimsby, que llegó a ir 2-0 en el minuto 75, dio la gran sorpresa de esta segunda ronda de la Copa de la Liga -que el United tiene que jugar por no meterse en Europa el curso pasado- tras una tanda con 26 lanzamientos y el fallo final de Bryan Mbeumo.
Y no, no fue porque el United saliera con los suplentes. André Onana, Diogo Dalot, Harry Maguire, Fredricson, Hayden Heaven, Patrick Dorgu, Kobbie Mainoo, Manuel Ugarte, Matheus Cunha, Amad Diallo y Benjamin Sesko son los futbolistas que quedan marcados en los libros de historia como los perdedores en Blundell Park, un campo de 9.000 espectadores en la costa noreste de Inglaterra.
De forma merecida, el Grimsby, cuarto en la League Two, se adelantó por 2-0 en cuestión de ocho minutos. Primero con un gran remate al palo corto de Charles Vernam, en el que Onana pudo hacer mucho más, y después con un centro que se tragó el camerunés y que Tyrell Warren controló con la mano y empujó a puerta vacía. No había VAR por lo que el tanto subió al marcador.
La cara de Amorim, que venía de perder con el Arsenal y empatar con el Fulham, era un poema. También la de Bruno Fernandes, que ya sabía que le tocaría salir a arreglar este desaguisado y que encima tendría que hacerlo con una aguacero que empezó a caer en Grimbsy.










