El Alavés, a dos puntos de la zona de descenso, tratará de conseguir este sábado (14:00 horas) la primera victoria con el argentino Eduardo ‘Chacho’ Coudet en el banquillo tras tres empates en sus primeros tres partidos, contra un Girona, octavo, que cerró un 2024 histórico con una goleada al Real Valladolid (3-0) y que ha abierto el año 2025 con la ambición de volver a jugar en Europa.
Mendizorroza volverá a vivir una gran tarde con el apoyo de su afición a un equipo que contará con varios cambios obligados en su ‘once’ titular. El más significativo será en la portería, donde Jesús Owono debutará como titular esta temporada por la lesión de Antonio Sivera.
El guardameta contará con una defensa distinta a la de las últimas jornadas ya que Santiago Mouriño será baja por problemas físicos. Así, la incógnita reside en si Eduardo Coudet apostará por una zaga de cuatro o de cinco hombres.
En principio el central marroquí estará acompañado por Moussa Diarra mientras el recién llegado Facundo Garcés se pone a punto. En las bandas estarán Nahuel Tenaglia y Manu Sánchez, aunque el argentino podría incrustarse en el eje y dar paso a Hugo Novoa.
A partir de aquí, el resto del equipo parece intocable. La pareja formada por Antonio Blanco y Joan Jordán repetirá en el centro del campo con Jon Guridi como apoyo, mientras que las bandas podrían ser para Carlos Vicente y Carlos Martín. Kike García seguirá siendo la referencia ofensiva.
El equipo catalán cayó eliminado de la Copa del Rey en la segunda ronda, a manos de un rival de Segunda Federación, la UD Logroñés, y está virtualmente eliminado de la Liga de Campeones, por lo que su foco se centra en la competición regular.
El objetivo y el sueño, según ya ha dicho el entrenador Míchel Sánchez, es terminar entre los seis o siete primeros para volver a viajar por el continente la temporada que viene. Para poder conseguirlo la asignatura pendiente es crear más peligro y marcar más goles.
El conjunto rojiblanco ha firmado una primera mitad de curso discreta e irregular, con altibajos, con dos rachas de seis partidos sin ganar, penalizado por las plagas de lesiones, una pretemporada deficiente y la pérdida de jugadores clave como Artem Dovbyk, Sávio Moreira o Aleix García.
Pero pese a todo ha comenzado el año octavo con 25 puntos: son los mismos que la Real Sociedad, el Betis, y el Osasuna, séptimo, noveno y décimo, y cinco menos que el Mallorca, sexto con un partido más.
El Girona ha sufrido porque la exigencia de las tres competiciones ha impedido entrenar como hubiera deseado Míchel, pero ahora afrontará un calendario más relajado, con semanas enteras para preparar los partidos después de los compromisos europeos contra el Milan y el Arsenal.
Los dos últimos partidos que el equipo ha podido preparar con más tiempo se han saldado con claras victorias y con una imagen esperanzadora, aunque fueron contra rivales en descenso: el Espanyol (4-1) y el Valladolid (3-0).










