Irán en el Mundial 2026 volvió a quedar en el centro de la tensión diplomática después de que su embajador en México, Abolfazl Pasandideh, criticara las trabas burocráticas de Estados Unidos y defendiera el regreso de la selección iraní a Tijuana tras su debut ante Nueva Zelanda en Los Ángeles.

«Ellos como anfitriones tienen la responsabilidad de tramitar la visa para toda la selección, los directivos, el grupo técnico», indicó Pasandideh en un encuentro con medios desde Tijuana, norte de México.

La delegación de Irán decidió regresar a Tijuana durante la madrugada del martes tras su primer partido en el Mundial, contra Nueva Zelanda en Los Ángeles (California) y que acabó en empate a dos goles.
El funcionario iraní informó que once integrantes vinculados a la selección nacional aún no han recibido sus visas, situación que continúa siendo gestionada mediante la FIFA y los canales diplomáticos correspondientes.
La selección de Irán se ha visto forzada a instalar su campamento base en Tijuana, norte de México, ante las restricciones impuestas por Washington de cara al Mundial.










