Cruz Azul quedó eliminado de la Concachampions tras caer con autoridad ante Los Angeles FC, que se impuso en la serie con un contundente 4-1 global. La Máquina no logró sostener la ilusión de remontada y terminó evidenciando carencias en un momento decisivo del semestre.
En el partido de vuelta, el equipo dirigido por el argentino Nicolás Larcamón fue superado y apenas pudo descontar, dejando escapar no solo la posibilidad de pelear por la octava Copa de Campeones, sino también la oportunidad de darle continuidad al proceso exitoso que había construido el uruguayo Vicente Sánchez.
El marcador global se definió con claridad a favor del conjunto angelino, que encontró en el gabonés Denis Bouanga y en el venezolano David Martínez a sus principales figuras ofensivas. Del lado celeste, el único tanto llegó desde el punto penal por intermedio del uruguayo Gabriel Fernández, insuficiente para cambiar el rumbo de la eliminatoria.
Un retroceso respecto al ciclo anteriorLa eliminación representa un paso atrás en comparación con lo realizado por Cruz Azul en la edición anterior bajo la conducción de Vicente Sánchez. En esta campaña, el equipo de Larcamón cerró su participación en cuartos de final con un balance de tres victorias, dos empates y una derrota.
Más allá de los registros, la sensación es de ruptura del proceso que había logrado consolidar el proceso anterior, ahora sin continuidad en el plano continental.










