El francés Kevin Lamour dejó su cargo como director de operaciones de la FIFA después de cuestionar públicamente el proyecto de Gianni Infantino para abrir el negocio del Mundial a inversores privados. La salida del directivo, considerado el número tres de la organización, se produjo el lunes y cerró una etapa de casi dos años en el máximo organismo del fútbol mundial.
Lamour, de 45 años, envió una carta de despedida a los empleados de la FIFA. En ella defendió una idea que resumió con una frase contundente: “Nunca olvidéis que en la vida no se trata de hacer lo que es fácil, sino de hacer lo que es justo”. Además, destacó que gran parte de sus compañeros había entendido ese principio y lo había aplicado en su trabajo.
Lamour cuestionó el plan del Mundial
La salida de Lamour ocurre después de su enfrentamiento público con Infantino. A finales de julio, el directivo criticó el proyecto para permitir la entrada de capital privado en el negocio del Mundial. Entonces aseguró que se trataba del “proyecto de una sola persona” y sostuvo que “no debe seguir adelante”.
Asimismo, Lamour cuestionó el liderazgo de Infantino dentro de la FIFA. “Un presidente debe acercar a las personas, unirlas e inspirarlas. Hoy estamos viviendo lo contrario”, afirmó en aquella ocasión. Sus declaraciones se produjeron en medio de una fuerte controversia interna por la iniciativa comercial.
En ese contexto, la crisis en la FIFA también alcanzó a Carlos Cordeiro. El asesor de Infantino dimitió a finales de julio por la misma razón que había llevado a Lamour a expresar públicamente su desacuerdo. La salida del directivo francés representa, por ahora, la baja de mayor rango vinculada con esta disputa.










