Guillermo Almada, técnico uruguayo del Real Valladolid, ha salido al paso de las especulaciones sobre su continuidad.
Tras la reciente y dolorosa eliminación en Copa del Rey, en una tensa rueda de prensa previa al crucial duelo liguero contra el Granada CF.
Almada fue tajante: «No temo por mi posible salida», asegurando que vive por el club las 24 horas y que cree firmemente en el proyecto del Pucela.
Clave del proyecto: tiempo y autocrítica
El entrenador, consciente de la urgencia de resultados, pidió paciencia, un mensaje vital en cualquier análisis de fútbol moderno.
«Sigo creyendo en este reciente proyecto, que todos quieren que vaya rápido, pero la realidad es que somos entrenadores, no magos«.
Almada recordó la llegada de jugadores nuevos y la necesidad de tiempo para acoplar la plantilla.
Enfatizó sentirse «respaldado» por la directiva y los jugadores, un pilar esencial en la estrategia deportiva del club.
Tras el varapalo copero ante un equipo de 3ª RFEF, el técnico charrúa desveló que hubo «autocrítica» para que esa «vergüenza» no se repita.
Atribuyó la derrota a errores futbolísticos, no a falta de actitud, prometiendo que el equipo «superará esos problemas para definir».
El desafío inmediato, resarcirse ante el Granada
El Valladolid tiene este lunes una inmejorable oportunidad para resarcirse en la liga enfrentando al Granada.
Almada advirtió de la dificultad del choque: «Es un buen equipo, con buenos jugadores».
Aunque señaló que sus principales rivales son ellos mismos.
La clave pasará por «conseguir la regularidad» en un plantel joven y mejorar la efectividad de cara a portería.
Para este encuentro, Almada contará con bajas sensibles como Jaouab, Garri, Mario Domínguez y el sancionado Marcos André.
Sin embargo, se mostró optimista, destacando la «buena convivencia» y la «actitud» del vestuario.
«Más tarde, o más temprano, van a dar esas alegrías que merece la afición«.














