El nuevo entrenador de los New York Red Bulls, Michael Bradley, ha sido presentado en la Gran Manzana, y sus metas con los latinos del club y con el equipo, ilusionan.
Tras una seguidilla en los playoffs de más de una década, y disputar la final de la MLS en 2024, el año anterior vio como los Red Bulls se perdían la postemporada.
Un equipo renovado en New York, con juventud latina
Tras ese retroceso inesperado, el club decidió cambiar, tanto en su dirección deportiva, como en su entrenador en jefe.
«En ciertas posiciones, sentimos que necesitábamos ser más rápidos, más dinámicos y, en algunos casos, más atléticos», dijo Bradley en su presentación.
Al respecto, la nueva plantilla de los NYRB cuenta, para 2026, con siete talentos latinos, ninguno de los cuales supera los 23 años de edad.
En defensa, están el colombiano Juan Mina y el panameño Omar Valencia, ambos de 21 años, así como el chileno Marcelo Morales, de 22 años.
Los tres ofrecerán energía e intensidad a la escuadra de NYRB, en el caso de Mina desde su perfil derecho, y en el de Valencia y Morales, desde su perfil izquierdo.
«Las bases del fútbol de Red Bull siempre han estado ahí: la presión, la intensidad y la creación de un juego rápido», recalcó el nuevo entrenador.
Para la zona de creación y ofensiva, desde el mediocampo, han ascendido, junto a Bradley, que los guío al título MLS Next Pro, otras tres joyas latinas destacadas.
Uno es el mediocampista o extremo panameño, Rafael Mosquera, de 20 años, junto al extremo costarricense, Andy Rojas, de la misma edad.
Además, ha firmado con el primer equipo, el excelso mediapunta argentino, Nehuen Benedetti, también de sólo 20 años.
Junto a todos ellos, estará el mediapunta o extremo venezolano, Wikelman Carmona, que ya fue titular, con apenas 22 años, en buena parte de la temporada MLS 2025.
Como parte del grupo mundial de equipos que integra la marca austriaca, New York Red Bulls es hermano del Leipzig en la Bundesliga y del Bragantino en el Brasileirão.
El objetivo de volver a destacar, guiados por Bradley, ya ha comenzado, y la calidad latina será un componente clave en lo que logre New York, durante 2026.













