El clásico ibérico entre España y Portugal llega este lunes a Dallas con aroma de final anticipada en el Mundial 2026. El portugués Ronaldo busca mantener vivo el sueño de su primer título mundial, mientras la selección española defiende su solidez, su invicto y una portería que todavía no recibe goles en el torneo.

España encadena 35 partidos sin perder. En los 120 minutos. Colombia, en un amistoso el 22 de marzo de 2024, fue la última selección que ganó a España. No obstante, Portugal lo hizo el 8 de junio de 2025 en la final de la Liga de Naciones, en los penaltis.
2-2 en los 90 minutos y sin novedades en el marcador en la prórroga hicieron que el título se decidiera en penaltis. Y este, por primera competición desde que Luis de la Fuente es seleccionador español, fue a parar a otro equipo. Portugal anotó sus cinco penaltis, Álvaro Morata falló el suyo y los portugueses salieron vencedores.
Un duelo en el que España dispuso de tres veces más remates a portería, ante el pleno -dos de dos- de Portugal, con una defensa de la que sólo repetirá uno este lunes en Dallas. Óscar Mingueza fue el lateral derecho, que ahora ocupa Pedro Porro, y Robin LeNormand y Dean Huijsen la pareja de centrales, que ahora pertenece a Aymeric Laporte y Pau Cubarsí.
Marc Cucurella sí repetirá como lateral izquierdo y Unai Simón seguirá siendo indiscutible en la portería de España, superado el récord histórico de Walter Zenga de más minutos sin encajar gol en un Mundial.
Un once tipo de Luis de la Fuente que ha encontrado con el paso del torneo y los ajustes tras un 0-0 ante Cabo Verde que, pasado el Mundial, se demostró no ser tan menor como algunas previas otorgaban.
Rodri, Pedri, Dani Olmo, Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal y Álex Baena completarán la alineación titular de una selección española que afronta su gran reto hasta la fecha en el torneo. Mejorando partido a partido, pero sin rivales con cartel de favorito a ganar el torneo. Hasta este lunes, contra Portugal.
Esa vitola la llevaban los de Roberto Martínez antes de arrancar el Mundial, aunque su desempeño sobre el césped ha ido mermando el optimismo.










