¡EL 10 NO CORRE, PIENSA! colombiano Rodríguez sostiene a Colombia con pase, pausa y creación
Estados UnidosPor Andrés Quiñones4 de julio de 2026
James Rodríguez no aparece como uno de los futbolistas que más corren en el Mundial 2026, pero sus datos explican otra cosa: Colombia lo sigue usando como cerebro, no como motor físico. El 10 colombiano está siendo importante desde la pausa, el pase filtrado, el balón largo y la administración del ritmo del partido.
Según los registros de FotMob, James figura con 4.4 chances creadas por 90 minutos en el Mundial 2026, un dato que lo mantiene como uno de los jugadores más influyentes de Colombia en la generación de juego. Su impacto no pasa por la velocidad ni por el despliegue, sino por la capacidad de encontrar compañeros en zonas de ventaja.
Contra Portugal, James dejó uno de sus mejores registros del torneo. Opta Analyst reportó que el colombiano creó cinco chances, la cifra más alta compartida de Colombia en ese partido, y además jugó 43 pases en el último tercio, más que cualquier otro futbolista en ese encuentro.
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Ese mismo partido también dejó un dato histórico: James completó 38 pases en el último tercio, la segunda mayor cifra registrada por un jugador colombiano en un partido de Mundial desde 1966, solo por detrás de Carlos Valderrama ante Estados Unidos en 1994.
Además, James Rodríguez se convirtió en el primer jugador colombiano en alcanzar 11 partidos disputados en Copas del Mundo, superando los 10 encuentros que tenían Carlos Valderrama y Freddy Rincón. Ese dato lo pone como el futbolista con más presencias mundialistas en la historia de la Selección Colombia.
En el partido de dieciseisavos ante Ghana, James fue titular, pero Néstor Lorenzo lo sustituyó en el entretiempo por Richard Ríos. El cambio confirmó una lectura táctica clara: Colombia puede necesitar más piernas en ciertos momentos, pero cuando busca control, pase y lectura del juego, el 10 sigue teniendo peso.
El balance de James en este Mundial no se mide solo en kilómetros recorridos. Se mide en pases que rompen líneas, chances creadas, presencia en el último tercio y jerarquía para ordenar a Colombia. En un torneo donde muchos corren más, Rodríguez sigue demostrando que algunos partidos también se juegan con la cabeza.