El bajo perfil del argentino Esteban Solari al frente de Pachuca había mantenido al conjunto tuzo lejos de la conversación principal entre los favoritos al título. Sin embargo, las victorias ante Toluca y frente a Pumas en la ida de las semifinales, disputada en su estadio , colocan nuevamente al equipo hidalguense en la baraja de candidatos al Clausura 2026.
Pachuca terminó cuarto en la fase regular gracias al trabajo silencioso de Solari, respaldado por una base sudamericana liderada por el brasileño Kenedy, el ecuatoriano Enner Valencia y el venezolano Salomón Rondón, máximos referentes ofensivos del equipo durante el torneo.
En 21 partidos al frente de los Tuzos, el entrenador argentino acumula 12 victorias, cuatro empates y cinco derrotas, números que lo acercan a la posibilidad de llevar nuevamente a Pachuca a una final, algo que no consigue desde 2022, cuando el club conquistó su séptimo título bajo la dirección del uruguayo Guillermo Almada.
Del otro lado aparece Pumas, líder de la fase regular y dueño de una de las delanteras más poderosas del campeonato con 40 goles, incluidos los seis tantos anotados en la serie de cuartos de final ante América. Precisamente, el equipo dirigido por el mexicano Efraín Juárez llegaba como el principal rival a vencer en este Clausura 2026.










