El Barcelona dio un golpe en la mesa de LaLiga con la exhibición protagonizada en la segunda parte del clásico en el Santiago Bernabéu, liquidó con cuatro goles (0-4) al un Real Madrid desbordado e inoperante que encajó la primera derrota de la temporada, como el Atlético de Madrid en Sevilla ante el Betis (1-0), lo que deja de paso al torneo sin equipos invictos.
La irrupción de Hansi Flick en la competición liguera es absolutamente extraordinaria. Con los renacidos Robert Lewandowski y Raphinha, con Lamine Yamal estelar y decisivo, con Pedri recuperado, y con los jóvenes al poder, nadie parece en disposición de plantear batalla al conjunto azulgrana. Tan solo el traspiés el día de las masivas rotaciones en El Sadar ha puesto piedras en su camino.
Los datos son indiscutibles. Aventaja en seis puntos al Real Madrid, en nueve al Villarreal y en diez al Atlético de Madrid, el otro candidato a priori a luchar por el título. Diez victorias por tan solo aquella derrota ante Osasuna. 37 goles a favor, 3,3 por partido. Y las sensaciones son inmejorables.
No se ha llegado al primer tercio del curso liguero, pero esa distancia empieza a ser más que importante. El Real Madrid de Kylian Mbappe salió tocado del clásico, obligado a reaccionar, y el Atlético, reforzado esta campaña con jugadores como Julián Álvarez, Alexander Sorloth, Conor Gallagher o Robin Le Normand, aún está más lejos y su rendimiento dista mucho de lo esperado.
Encajó la primera derrota de la temporada en LaLiga cuatro días del polémico tropiezo europeo ante el Lille. Lo hizo en el Benito Villamarín, donde no caía desde hace cinco años y ocho meses. Desde aquel 1-0 con gol de Sergio Canales de penalti había enlazado diez partidos sin perder ante el Betis, que esta vez se reveló con una actuación vibrante.
Un partido de ida y vuelta con numerosas ocasiones que quedó definido en el marcador con un tempranero tanto en propia meta del uruguayo José María Giménez (m.4) al intentar desviar un centro del marroquí Ez Abde. Tuvo ocasiones claras suficientes el bloque del chileno Manuel Pellegrini para ampliar la ventaja, pero les faltó tino y dejaron el partido vivo. Reaccionaron los pupilos del argentino Diego Pablo Simeone tras el descanso y en plena locura incluso el internacional albiceleste Ángel Correa mandó dos balones a la madera en el tramo final.










