El modesto Vfl Bochum dio la sorpresa de la jornada en la Bundesliga alemana al derrotar por 2-3 al Bayern Múnich, tras remontar un 2-0 en contra, en un partido que estuvo marcado en la segunda parte por la expulsión de Joao Pahlinha que dejó al Bayern con diez hombres.

El entrenador del Bayern, Vincent Kompany, recurrió a una rotación radical para un duelo que se jugó justo entre los dos partidos contra el Bayer Leverkusen de octavos de final de la Liga de Campeones.
De la alineación inicial de la victoria del miércoles por 3-0 ante el equipo de Xabi Alonso sólo quedó Leon Goretzka. El cambio en la portería, en la que estuvo Jonas Urbig, era esperable por lesión de Manuel Neuer, pero Kompany no se quedó en cambios inevitables y lo varió prácticamente todo prescindiendo incluso de Joshua Kimmich, Jamal Musiala o Harry Kane.
Al comienzo todo apuntaba a una tarde sin sobresaltos para el Bayern, que tenía un control claro y se situó con ventaja en el minuto 14 por medio de Raphael Guerreiro, que marcó con un remate de zurda dentro del área.
La jugada había empezado con un buen pase de Hiroki Ito a Serge Gnabry, que recibió una carga de un defensa y cayó al piso. La pelota, sin embargo, quedó huérfana y la reacción de Guerreiro fue más rápida que la de toda la defensa del Bochum.
El partido parecía tomar una dirección clara. En el minuto 18 el meta del Bochum, Timo Horn, evitó el segundo con una buena parada tras un cabezazo de Eric Dier. En el 22, Gnabry estrelló un lanzamiento de penalti contra un poste y en el 28 Guerreiro marcó el segundo con cabezazo dentro del área pequeña.










