El Campeonato Brasileño de fútbol 2025 arranca este fin de semana con un duelo el domingo entre sus dos últimos campeones: Botafogo, que el año pasado conquistó la Liga y la Libertadores, y Palmeiras, campeón de 2022 y de 2023 y uno de los grandes favoritos este año.

Los dos equipos están en momentos diferentes, el Botafogo comenzó la temporada de forma crítica, con el equipo desmontado y duras derrotas, y el Palmeiras, aunque está más en forma, este jueves perdió la final del Campeonato Paulista ante el Corinthians.
Tras perder a su técnico, el portugués Artur Jorge, y vender a sus principales jugadores, incluyendo el goleador Luiz Henrique y el creativo argentino Thiago Almada, Botafogo fue eliminado prematuramente del Campeonato Carioca y derrotado en la Recopa Sudamericana y la Supercopa de Brasil.
El conjunto de Río de Janeiro contrató al portugués Renato Paiva como nuevo técnico y se ha reforzado con el centrocampista uruguayo Santiago Rodríguez y el atacante Artur, al que repatrió desde el Zenit ruso.
Con el poder financiero de su controlador, el empresario estadounidense John Textor, el campeón invirtió cerca de 83 millones de dólares en refuerzos para montar un nuevo equipo.
Palmeiras, propietario del mayor número de títulos de Liga en Brasil (doce), mantuvo a gran parte del equipo del año pasado, incluyendo al victorioso entrenador portugués Abel Ferreira, y también se reforzó para la nueva temporada.
La mayor parte de la inversión estuvo dirigida a una nueva pareja de atacantes integrada por Vitor Roque, por quien le pagó al Barcelona 25,5 millones de euros (el fichaje más costoso en la historia de Brasil), y Paulinho, que era el goleador del Atlético Mineiro.










