Cruzeiro, el equipo brasileño que controla el exfutbolista Ronaldo Luiz Nazário de Lima, busca la rehabilitación en la Copa Sudamericana a expensas de Unión La Calera, el equipo que por su parte tiene en la mira el ascenso al liderato del Grupo B, que controla la Universidad Católica ecuatoriana.
Si bien las distancias no son siderales, para Cruzeiro no es costumbre ocupar la zona baja de la clasificación de un grupo, que cierra con un punto el Alianza FC colombiano.
La Calera escolta con tres puntos a la U Católica, que tiene cuatro, y Cruzeiro ocupa el tercer puesto con dos.
Tras su debut con triunfo sobre el Alianza FC a comienzos de abril, Unión La Calera no ha vuelto a ganar un partido en las distintas competiciones que disputa. Su registro es de apenas un empate en sus últimos cuatro encuentros tanto en la liga chilena como en la Sudamericana.
Los cementeros, dirigidos por Manuel Fernández, cayó a uno de los puestos que condenan al descenso y el ánimo que necesitan no podrán encontrarlo en las tribunas este martes.
Esto porque jugarán en Concepción, a 612 kilómetros de distancia de su ciudad, situada en la región de Valparaíso, porque su estadio, el Nicolás Chahuán Nazar, no cumple con los requisitos de Conmebol para albergar partidos internacionales.
Cruzeiro no encuentra la regularidad. Tuvo un arranque lento en el Brasileirao y dos empates en la Sudamericana. El más doloroso fue el 3-3 cedido en casa al Alianza, que comenzó perdiendo por 3-0.
El equipo del entrenador Fernando Seabra viene de sufrir un duro descalabro en el Brasileirao, pues perdió el superclásico por 3-0 ante Atlético Mineiro.










